El proyecto de Pampa Energía para construir una nueva planta de urea en Bahía Blanca dio un paso clave. El Ministerio de Economía aprobó formalmente su ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), bajo el cual la compañía prevé desembolsar US$ 2.693 millones hasta finales de 2029.
La decisión quedó plasmada este lunes en la Resolución 1468/2026, publicada en el Boletín Oficial, que aprobó la solicitud presentada por Fértil Pampa SAU, el vehículo creado por la compañía para llevar adelante el proyecto denominado “Fertilizantes”.
La iniciativa comenzó a tomar forma en 2024, cuando Pampa Energía reservó unas 80 hectáreas dentro del ámbito del Puerto de Bahía Blanca. En abril de este año la empresa presentó una solicitud para adherir formalmente al RIGI y para julio confirmó su intensión de realizar esta megainversión.
El complejo estará ubicado en Ingeniero White y utilizará como principal insumo gas natural proveniente de Vaca Muerta. Contará con dos plantas gemelas de urea granulada, cada una con una capacidad de 3.000 toneladas diarias, y una planta de amoníaco de 3.450 toneladas por día.
Una vez en funcionamiento, la compañía proyecta producir unas 2,1 millones de toneladas de urea por año. La apuesta apunta tanto a sustituir importaciones como a generar un nuevo saldo exportable, en un mercado en el que Argentina arrastra un déficit estructural: actualmente importa alrededor de 1,3 millones de toneladas de urea anuales.
Además de la utilización del gas de Vaca Muerta, el proyecto “se complementará con las unidades auxiliares de agua de enfriamiento, desmineralización de agua, compresión de gas, generación de vapor, producción de nitrógeno entre otras, y todas las facilidades requeridas para el almacenamiento y despacho de urea, así como también de amoníaco”, según precisó la resolución.
De acuerdo con las estimaciones difundidas por Economía y la empresa, durante la construcción se generarían unos 4.800 puestos de trabajo y, una vez operativo el complejo, las exportaciones podrían superar los 800 millones de dólares por año. Sumado el efecto de la sustitución de importaciones, el impacto sobre la balanza comercial rondaría 1.000 millones de dólares anuales.
La inversión reconocida dentro del RIGI se dividirá en dos grandes etapas. La primera, hasta diciembre de 2027, involucrará 1.105 millones de dólares destinados principalmente a ingeniería y compra de equipos. La segunda, entre 2028 y diciembre de 2029, demandará 1.588 millones para el montaje, comisionado y puesta en marcha.
La obra será ejecutada bajo un contrato “llave en mano” adjudicado al consorcio integrado por la italiana Tecnimont y la argentina SACDE. Según consta en la resolución, cerca del 46% de la inversión corresponde a componentes y tecnología que deberán contratarse en el exterior, mientras que las obras que se realicen en el país serán contratadas íntegramente a proveedores locales.
Con la aprobación oficial del RIGI, Pampa Energía suma así uno de los últimos pasos administrativos relevantes para avanzar con una inversión que busca transformar el gas de Vaca Muerta en un insumo estratégico para el agro y reducir la fuerte dependencia argentina de los fertilizantes nitrogenados importados.




