La menor oferta de hacienda para reposición ya empezó a hacerse sentir en los remates y, según los consignatarios, comenzó a traducirse en una demanda más firme y con mejores valores para la invernada.
Esa fue una de las principales conclusiones que dejó el remate que la firma Jáuregui Lorda realizó en el Congreso de Aapresid, en Rosario, donde se comercializaron unas 5.000 cabezas entre animales para faena, invernada y cría.
“Ya se empieza a notar que los remates se han achicado y, de acá para adelante, va a haber poca oferta de invernada”, afirmó el consignatario Joaquín Jáuregui Lorda, quien consideró que esa menor disponibilidad de hacienda será uno de los principales factores que sostendrán el mercado durante los próximos meses.

El remate reunió entre 700 y 800 animales gordos para faena, con novillos, novillitos, vaquillonas y algunas vacas. El valor destacado fue el de un novillo pesado, aunque fuera de la cuota Hilton, que alcanzó los 8.450 pesos por kilo de carne puesta en planta.
En invernada se vendieron alrededor de 2.000 machos, unas 1.500 cabezas entre terneras y lotes mixtos de machos y hembras, además de unos 500 vientres.
Los precios reflejaron esa mayor firmeza del negocio. El primer lote de terneros de entre 150 y 160 kilos se pagó 7.300 pesos por kilo. Los lotes algo más pesados oscilaron entre 6.500 y 6.800 pesos, mientras que los terneros de unos 240 kilos se negociaron entre 6.000 y 6.300 pesos. Los novillitos de 260 a 270 kilos, en tanto, se ubicaron entre 5.800 y 5.900 pesos por kilo.
En vientres, las vacas de medio uso se vendieron en torno a los 2,4 millones de pesos, las vaquillonas con garantía de preñez alcanzaron los 2,5 millones y las vacas CUT se negociaron entre 1,6 y 1,7 millones.
“Un poquitito más firme de lo que venía la invernada. Algunos lotes tuvieron precios firmes y una demanda firme también”, resumió Jáuregui Lorda, aunque aclaró que en los vientres el mercado mostró algo menos de agilidad.
“No teníamos lotes muy destacados de mucha calidad y con mucho plazo. Fue una oferta más general, más regular. Los valores fueron más o menos los que venía haciendo el mercado”, explicó.
Aun así, el consignatario evaluó que los precios obtenidos fueron satisfactorios. “Son buenos valores. Creo que le sirven al productor”, sostuvo.
El consignatario dio cuenta de que el único segmento donde la demanda mostró cierta cautela fue el de los vientres, afectado por las abundantes lluvias registradas en los últimos días. “Costó un poquito más. Algunos lotes quedaron porque estamos con mucha lluvia y eso hace que la demanda afloje un poco”, indicó.
Más allá de esa situación puntual, Jáuregui Lorda se mostró optimista sobre la evolución del negocio ganadero. Destacó que el invierno viene siendo más benigno de lo habitual y que las precipitaciones están favoreciendo una recuperación temprana de las pasturas.
“Con esta lluvia está rebrotando todo. Para esta época es raro. Estamos a principios de agosto y ya ver el campo verde da buen augurio. Vamos a tener un buen comienzo de primavera prácticamente asegurado”, aseguró.
Con ese escenario forrajero y una oferta de hacienda cada vez más reducida, el consignatario espera que la demanda por la invernada continúe firme. De todos modos, advirtió que la evolución de los precios seguirá teniendo como referencia el valor del ganado para faena.
“La demanda va a estar firme, eso seguro. Los precios vienen condicionados por el gordo, que es el que por ahí pone el techo. Pero con una oferta un poco más escasa, la firmeza de la demanda va a seguir”, concluyó.




