La secretaría de Agricultura informó que el precio promedio por litro de leche pagado en diciembre a los productores fue de 476 pesos, el mismo que en los últimos meses. En dólares, el litro quedó en 33 centavos de dólar, cuando llegó a 45 centavos por litro el año pasado.
“En los últimos 3 meses se dieron prácticamente precios idénticos, muy similares, pero ya hace 19 meses que se viene con una caída del valor en moneda constante porque se pierde continuamente contra la inflación”, explicó Jorge Giraudo, director del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA).
Esta semana se conoció el índice de inflación de diciembre, que fue de 2,8%. Mientras tanto, el valor de la leche que las industrias pagan a los tamberos no varió respecto de los meses previos.

“Medido en moneda constante, el litro de leche pasó de valores cercanos a los 600 pesos hace un año y medio, a no alcanzar hoy los 500 pesos”, agregó Giraudo.
Ese atraso empieza a reflejarse con fuerza en las relaciones de precios con los granos, claves para la alimentación del rodeo. “En diciembre pasado, con un litro de leche se compraba 1,7 kilo de maíz. En diciembre de 2024 se compraban 2,4 kilos. Es decir, una caída realmente muy fuerte en las relaciones leche-maíz, y lo mismo ocurre con leche-soja”, marcaron desde OCLA.
En ese caso la relación cayó incluso por debajo de uno a uno, cuando un año atrás se ubicaba en torno a 1,5 a uno.

Esta situación dista mucho de lo que pasó en 2023 y la primera parte del año pasado, cuando por litro de leche se llegó a cobrar más de 40 centavos de dólar y las relaciones de precios eran muy buenas respecto de los granos.
Esto impacta en la rentabilidad de las empresas. “La de noviembre fue levemente negativa en el promedio de los tambos. Negativa en los chicos y medianos, y positiva en los grandes”, explicó Giraudo, aunque advirtió que la situación empeoró hacia fin de año. “Seguramente cuando nos llegue el análisis de INTA de diciembre va a dar una rentabilidad negativa promedio, incluso ya casi comprometiendo a los tambos grandes”.
Las causas de la caída del precio que cobra el productor son múltiples. Por un lado, hubo un fuerte aumento de la producción, que llegó al 10% respecto del volumen de 2024, que se vio afectado por la seca.
Esa mayor oferta se encontró con un consumo debilitado que se lleva productos con poco agregado de valor. Esto resta ingresos a la cadena
El frente externo tampoco ayudó. Tras un buen primer tramo del año, los precios internacionales se desplomaron hacia fines de 2024. “En el mercado externo veníamos con precios internacionales muy buenos a mediados del año, se cayeron estrepitosamente hacia finales del año y hacen que se recaude mucho menos”, afirmó el directivo del OCLA.

Además, la situación no es homogénea entre las industrias. “Hay una realidad muy dispar entre las empresas: las que están en una situación mejor y las que están con dificultades para colocar producto, sostener stock —que lleva muchos costos financieros—, empresas que tienen primera marca y pueden colocar mejores precios, empresas que pueden exportar y empresas que no”, describió Giraudo.
Y agregó: “Ese combo termina empujando el promedio general hacia abajo y limita la capacidad de pago al productor”.




