El negocio agrícola de Cresud, la compañía controlada por la familiar Elsztain, perdió 27.225 millones de pesos en el ejercicio 2026 versus una utilidad negativa –en moneda constante– de 6985 millones de pesos en 2025.
El balance de la compañía indica que la magnitud del quebranto se explica principalmente debido a “una pérdida en los resultados de Brasil, explicada principalmente por resultados negativos de derivados de granos y menores resultados productivos y por tenencia, principalmente en maíz, junto con el reconocimiento de una pérdida productiva de algodón correspondiente a la campaña anterior”.
Cresud vendió la mayor parte de su producción de algodón antes de la importante suba de precios registrada a partir del segundo trimestre de este año, lo que resultó muy perjudicial, dado que el valor del commodity en el mercado internacional experimentó una marcada tendencia alcista a partir del mes de abril.
La empresa indicó que las pérdidas registradas en Brasil fueron “parcialmente compensadas por una mejora en los resultados de la Argentina, principalmente por mejores resultados por tenencia de granos, dado que los precios evolucionaron por encima de la inflación durante los meses de mayor stock, y por mejores resultados de derivados de commodities”.
También les fue mal con la caña de azúcar en Brasil, segmento que pasó de una ganancia de 11.928 millones de pesos en el ejercicio 2025 a una pérdida de 6082 millones en 2026. “Esto se debe, principalmente, al reconocimiento de una pérdida productiva correspondiente a la campaña 2025/26, afectada por incendios y heladas, que redujeron los volúmenes cosechados respecto de los inicialmente estimados, y a un menor resultado esperado de la campaña 2026/27 por la valuación a valor razonable del activo biológico”.
La superficie agrícola en el ejercicio 2026 fue de 317.521 hectáreas, una cifra 4,6% mayor que el ciclo previo. El área alquilada fue de 163.386 hectáreas, un 8,3% más que en 2025.
El resultado de la actividad ganadera también disminuyó al pasar de una ganancia de 11.412 millones de pesos en el ejercicio 2025 a una ganancia de 6481 millones en 2026. “Esta disminución se explica principalmente por los menores resultados en Brasil, debido a la reducción de la actividad ganadera tras la venta del campo
Preferencia, parcialmente compensados por el buen desempeño en la Argentina, con mayores volúmenes producidos y precios de la hacienda que evolucionaron por encima de la inflación, aunque con mayores costos”.
Si bien los costos de la operación ganadera crecieron por encima de los ingresos en el período, la revalorización de la hacienda en el mercado argentino –como producto de la apreciación cambiaria– permitió generar un resultado por tenencia que no fue desaprovechado por la compañía. En ese marco, Cresud redujo en un 4,5% sus existencias rodeo de cría, mientras que el de invernada cayó un 8,8% y el ovino un 1,4%.
“En la Argentina observamos un mayor interés por los activos rurales y señales de recuperación en los valores de la tierra, aunque todavía se mantienen por debajo de otros mercados comparables de la región y el mundo. Seguiremos trabajando activamente en la rotación de nuestro portafolio, evaluando oportunidades de compra y priorizando la venta de aquellos activos que hayan alcanzado su mayor potencial de apreciación”, señala el balance de Cresud.
“De cara a la campaña 2027, somos optimistas respecto de las oportunidades que presenta el sector agropecuario regional. Las perspectivas climáticas anticipan un año Niño, con buenos niveles de precipitaciones esperados en las principales regiones productivas, mientras que en Argentina confiamos en el rumbo hacia una mayor previsibilidad macroeconómica y una menor carga impositiva sobre el sector, que favorecen la competitividad y generan condiciones
más propicias para invertir y producir. En este contexto, prevemos aumentar la superficie sembrada en la región, principalmente en Argentina, tanto en campos propios como alquilados, manteniendo el foco en la eficiencia y la rentabilidad por hectárea”, indicó la empresa.
“También seguiremos avanzando en el proyecto de riego que iniciamos recientemente en nuestra finca en Mendoza, que permitirá incorporar más de 400 hectáreas a la producción de cultivos intensivos, evaluando distintas alternativas como frutos secos, vid y papa”, indicó.








