En San Rafael, al sur de Mendoza, Fabio Zamora decidió apostar por el vino en un momento muy particular: cuando las cuentas de la vitivinicultura no cierran. Hijo de un productor de uva que también debió diversificarse hacia la fruta y el transporte, estudió enología, trabajó una temporada en España y en 2018 puso en marcha junto a su padre una bodega familiar.
Empezaron con un tanque de acero inoxidable de 3.000 litros en el garaje de su casa. Hoy elaboran entre 14.000 y 15.000 botellas anuales bajo la marca Cabrito Negro. Un proyecto que creció reinvirtiendo ganancias y a mucho pulmón y el sueño de todo viñatero: elaborar un vino propio.

En 2022 comenzaron a construir una bodega propia, equipada con la tecnología necesaria para elaborar sus vinos, y desde entonces lo hicieron crecer todo lo que pudieron. Aún el emprendimiento no alcanza para vivir exclusivamente de él y, en paralelo, Zamora trabaja como enólogo para otras bodegas y complementa sus ingresos para sortear las dificultades que atraviesa esa economía regional.
“Hace dos años que el vino no aumenta, no se actualiza. Los costos de producción han ido aumentando y el consumo ha caído”, describió.
La crisis se traduce en abandono de viñedos y erradicación de plantaciones, incluso en zonas reconocidas como el Valle de Uco. A eso se suman las heladas tardías y las tormentas de granizo, que encarecen una actividad que requiere inversiones permanentes. En su caso, trabajan para no ser parte de las bajas del sector, y sostenerse a pesar de todo.

“Realizar todas las labores culturales que conlleva la vid ya es muy costoso. A eso hay que sumar el combate de las heladas, que generalmente se hace con combustible, y cubrir las vides de las tormentas con malla antigranizo”, explicó.
El financiamiento tampoco ofrece una salida sencilla. Según Zamora, los créditos tienen tasas demasiado altas para una actividad cuyos ingresos pierden poder de compra, mientras los productores más chicos encuentran dificultades para acceder a ellos.
En ese contexto, el sistema asociativo funciona como una red de contención. Su padre entrega parte de la uva a una cooperativa y reserva otra para elaborar los vinos propios. La explotación familiar se reparte entre la vitivinicultura, la producción de ciruelas y el transporte.
En la zona, algunos vinos se comercializan a valores de 200 a 380 pesos por litro, mientras que los productores asociados a cooperativas hoy logran conseguir precios entre 15% y 20% superiores, además de reducir costos mediante compras conjuntas de insumos.
Para Cabrito Negro, agregar valor a la uva propia fue una forma de buscar una alternativa frente a la venta de materia prima. Pero también, reconocen, es necesario escuchar y adaptarse a los consumidores. “Es muy fácil agarrar y hacer Malbec, porque es una variedad que todo el mundo conoce. Pero también hay otras variedades de vid que son muy buenas y poco conocidas”, contó.

Una de sus apuestas fue el carmenere, una variedad de origen francés asociada con la vitivinicultura chilena. Aunque al principio dudaba de la respuesta del mercado, las ventas les mostraron el pulgar arriba.
“Creo que hay que reinventarse, hay que buscarle la solución y siempre hay que ver qué es lo que el consumidor quiere”, resumió el enólogo, que enumera también la mayor demanda de vinos blancos y productos más frescos, suaves y con menor graduación alcohólica.
En un contexto de crisis generalizada en la industria del vino, Zamora no desconoce la gravedad del momento, pero tampoco quiere abandonar el camino iniciado con su padre. Confía en que el escenario mejore y que nuevas oportunidades comerciales, como las que podría abrir el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, ayuden a recuperar rentabilidad.
“Creemos que en algún momento esto tiene que mejorar. Es por eso que le estamos apostando y trabajando duro para poder salir adelante”, afirmó.
En definitiva, es lo que le enseño su padre y los años en la finca: que a veces es cuestión de olfato y de redoblar la apuesta, aún en momentos de supervivencia. De casos como el suyo se ha ido construyendo este sector.





