La apertura total de importaciones de carne de cerdo vino a darle un golpe de gracia a uno de los cortes predilectos de los argentinos. Buena parte de las bondiolas que están en el mercado argentino hoy tienen como país de origen Brasil. Este fenómeno fue catalogado como “bondiolicidio” por parte de Juan Luis Uccelli, consultor experto en la materia, quien analizó los puntos de esta nueva coyuntura.
Uccelli, en su informe Swine Quick Report, describe el proceso histórico que se dio en Argentina en torno a este corte de carne puntual, su auge y caída. Destaca también el experto, que la cuestión de los precios no es menor, y parte de eso explica esta acción de matar a la bondiola.
Recuerda el consultor en su trabajo, que durante los inicios de los primeros años del 2000 en Argentina a un grupo de locos se les ocurrió comenzar a ofrecer la bondiola como corte fresca y para utilizar en la parrilla, ya que antes solo servía para elaborar fiambre. El resultado de esta acción fue “explosivo” y se pudo obtener un mejor precio en el corte.
Explica Uccelli que fue tal fue el avance de este corte, que, en el 2009, momento que apareció la Gripe A1H1, el pechito, el carre y los fiambres de cerdo, bajaron un 20% el consumo y la Bondiola no.
“Ante la sorpresa y después de un análisis, nos enteramos que la gente consideraba a la Bondiola como de vaca, ya que todo lo que estaba en la parrilla lo era”, agregó el experto.
En ese entonces, el valor de la bondiola en la media res compensaba muy bien la falta de valor de los cortes poco o nada consumidos, como las patitas o la cabeza. Y al ser de consumo fresco nadie la importaba.
Uccelli explica que un día un supermercado desconocido empezó a descongelar cortes importados y venderlos como frescos. Según el, ese fue el comienzo del problema y que a la fecha la Bondiola representa el 50% de lo que se importa.
“Fue un excelente negocio para los importadores, los cuales hacían no menos de U$D 25.000 por contenedor de ganancia bruta, pero los excesos siempre tienen consecuencias no deseadas o simplemente no pensadas, menos por personas que solo miran el momento”, añadió el experto consultor,
Un gráfico que elaboró Uccelli muestra cómo ha cambiado la relación de precios entre la Bondiola y el pechito durante los últimos 10 años. En enero de este año, se observa que las ventas no están funcionando bien y que hay mucha mercadería acumulada que necesita salir al mercado.

“La oferta que mencionamos para este mes de enero de 2026, está en varios grandes supermercados, es bondiola congelada, origen Brasil y con fecha de vencimiento no inferior a un año”, expresa.
Para Uccelli, la fuerte caída de la relación demuestra cómo se bastardeó un buen negocio que contemplaba una integración de media res más lógica para la realidad argentina, a cambio de nada. “Es algo muy común que hacemos los argentinos en la toma de decisiones, normalmente estúpidas”.
El informe, que relató el periplo de la bondiola, finaliza con una frase que encierra, además, una alerta futura: “Hay que recordar que cuando inventemos algún nuevo corte, no hagamos como se hizo con la bondiola, que hoy podemos definir como un bondiolicidio”.




