De acuerdo con los datos estadísticos del Senasa, que aún son provisorios pero que dan cuenta de la tendencia en el negocio cárnico, en febrero la faena volvió a caer. Aunque fue menos que en enero, gracias al avance exportador, se redujo otra vez el consumo interno.
Los datos publicados por el organismo sanitario indican que durante el segundo mes del año los ganadero enviaron a los frigoríficos 935.000 vacunos, lo resultó un 10% inferior al dato del mismo mes del año pasado. Esto da cuenta de que sigue la retención en los campos de recría y engorde de hacienda, aunque también vale resaltar que la caída en las ventas a las industrias fue menor a la de enero, cuando la faena se redujo 12%.
Con ese nivel de salida de ganado de los campos y feedlots rumbo a las plantas frigoríficas, y tomando como referencia un promedio por res producida de 236 kilos, se habrían producido 220.000 toneladas de carne res con hueso, a las que hay que restarles las poco más de 60.0000 que el Senasa certificó para la exportación.
La diferencia, de 160.000 toneladas, quedó para el consumo interno, lo que da un promedio de apenas 41,4 kilos por habitante. Esto significa una caída de 8% respecto del promedio de enero y de 16% con relación a febrero del año pasado.
Ese nivel de abastecimiento interno es 16% inferior al de la carne de pollo, que ronda los 50 kilos, y al promedio de consumo vacuno con el que se cerró el 2025.
La caída en la oferta de carne explica también los altos precios de la hacienda y la pelea que el consumo interno le está dando a la exportación. La demanda doméstica no quiere resignar su ingesta de carne, y los matarifes y frigoríficos del consumo se pelean por lo poco disponible.
Por eso se pagan precios 5% superiores al valor de la exportación medidos en kilos-gancho. Al cierre de la semana pasada, los novillos de exportación se vendían en 8.400 pesos por kilo en gancho, pero los de consumo se comercializaban en 8.700 a 8.800 pesos, mientras que algunos lotes alcanzaron lo 9000. En tanto, el consumo liviano alcanzó máximos de 9.200 a 9.300 pesos por kilo en gancho.






Los datos expuestos son los que estan bajo tutoria de SENASA, en este caso lo que se exporta y tambien lo que se faena para consumo interno en los frigorificos habilitados por esta entidad.
Hay que recordar que existen muchos (no tengo el dato) frigorificos habilitados por las provincias y tambien algunos por Municipios, en la Provincia de Bs As el consumo de carne proviene en gran medida desde estos establecimientos. En la Capital federal la gran mayoria DEBE provenir de frigos habilitados por SENASA (digo DEBE porque entra mucha carne desde las provincias cosa que no esta permitido por ley)
Partiendo desde esto que aclaro, es logico que ante una tendencia exportadora los Frigos SENASA hayan reducido su volumen al consumo interno