La “coparticipación” es el sistema mediante el cual el Estado nacional recauda ciertos impuestos en todo el país y luego redistribuye una parte de esos fondos entre las provincias.
Memoriosos, los integrantes de la Sociedad Rural de Rosario recordaron en un comunicado que “la Ley de Coparticipación que rige hoy es de 1988. La Constitución Nacional reformada en 1994 ordenó sancionar un nuevo régimen antes de fin de 1996. Pasaron treinta años, ningún gobierno lo hizo y los fondos se siguen repartiendo con porcentajes fijos de hace casi cuatro décadas: Buenos Aires 19,93%, Santa Fe 9,28%, Córdoba 9,22%, sin relación con la
población ni con la producción actual de cada provincia”.
¿Por qué estos productores se pusieron a pensar en este asunto tan espinoso? Pues porque “para el interior productivo el problema es doble. Los impuestos que más pesan sobre una hectárea, retenciones e impuesto al cheque, no se coparticipan: más de la mitad de la carga
tributaria del agro (55,6% según FADA) va directo a la Nación, aunque la producción se genere en Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos o La Pampa. El resto se reparte con una regla obsoleta y se completa con fondos discrecionales que dependen de la relación política de cada gobernador con la Casa Rosada”.
Los productores rosarinos, en un comunicado de prensa, recordaron además que “la rediscusión de la coparticipación está escrita en el Pacto de Mayo que firmaron el Gobierno nacional y 18 gobernadores en julio de 2024, y varios gobernadores volvieron a pedir un nuevo acuerdo fiscal este año”.
El escrito reclama entonces que el gobierno de Javier Milei cumpla con su promesa y habilite la discusión de una nueva Ley de Coparticipación, y que “la reforma tributaria y la nueva coparticipación se discutan juntas”, pues “sin un régimen federal serio, ninguna provincia va a resignar Ingresos Brutos, ni ningún municipio sus tasas”.





