En Argentina, donde se proyecta que el consumo de huevos alcance este año las 430 unidades por habitante, también comienza a instalarse una discusión sobre cómo se produce ese alimento. Es que cada vez más empresas alimenticias, supermercados y cadenas gastronómicas están asumiendo compromisos para dejar de abastecerse de huevos provenientes de gallinas criadas en jaulas, una tendencia internacional que podría modificar las exigencias para los productores avícolas.
Así lo plantea un informe técnico de Sinergia Animal, una organización internacional dedicada a la protección de animales de producción, que fue presentado en Bogotá bajo el título Huevos libres de jaula: transición global hacia mejores modelos de negocio.

Según el documento, miles de empresas a nivel mundial han establecido compromisos y plazos para eliminar progresivamente los huevos provenientes de gallinas enjauladas de sus cadenas de abastecimiento. Entre las firmas mencionadas aparecen McDonald’s, Danone, Mondelēz, Nestlé y Unilever.
Sin embargo, asumir esos compromisos no significa necesariamente haberlos cumplido. De acuerdo con el Anexo 2025 del Cage-Free Tracker, también elaborado por Sinergia Animal y difundido este año, de las 148 empresas evaluadas en seis países latinoamericanos, solo 48 (32,43%) habían completado la transición. Otras 57 continuaban avanzando en ese proceso.
En el caso argentino, el relevamiento encontró que apenas 16 de las 31 empresas nacionales evaluadas informaban sobre sus avances. Entre las multinacionales que ya concretaron cambios figuran Arcos Dorados, que reportó abastecimiento completamente libre de jaulas para el huevo fresco en Argentina y otros diez países de la región, y Danone.
¿Pero qué implica esta modalidad productiva? Que las gallinas no permanezcan confinadas en jaulas y puedan desplazarse, anidar, posarse en lugares elevados o darse baños de polvo, entre otros comportamientos propios de la especie. Esto no significa necesariamente que tengan acceso al aire libre.
“El mercado está evolucionando rápidamente y cada vez más empresas reconocen que la transición hacia sistemas libres de jaula no solo responde a consideraciones éticas, sino también a criterios de sostenibilidad, gestión de riesgos y competitividad”, señaló Romina Viscarret, directora general de Sinergia Animal Argentina.
De esta forma, una discusión que comenzó vinculada principalmente al bienestar animal también empieza a trasladarse a las políticas de compra de las grandes compañías alimenticias. Para los productores de huevos, la evolución de esas exigencias será un aspecto a seguir, especialmente en un país que lidera el consumo mundial de este alimento.




