Hace ya dos años que está vigente el Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI), un esquema que mostró predilección por los proyectos energéticos y mineros de la mano de firmas extranjeras atraídas por los beneficios fiscales. No así por las economías regionales, que luego vieron llegar el RIMI y a iniciativas particulares en algunas jurisdicciones.
Al igual que la provincia de Entre Ríos, Chaco acaba de aprobar su propio Régimen de Inversión para las Nuevas Inversiones, un RINI que apunta a solucionar lo que ni el RIGI ni el RIMI hicieron hasta ahora: la sangría de empleo y de proyectos productivos en la región. Con una fuerte impronta localista, postula algunas diferencias con los regímenes nacionales y contempla beneficios para las empresas e industrias que priorizan el capital chaqueño.
La iniciativa, que fue presentada por el gobierno de Leandro Zdero, contó con un amplio apoyo en la legislatura provincial y se apresta para salir a la cancha.

Con 20 votos a favor, el recinto de 31 diputados aprobó ayer “Chaco Invierte”, el RINI diseñado por el gobierno provincial “para que más empresas elijan invertir en el Chaco, ya sea para instalarse, ampliar sus instalaciones o modernizar sus procesos productivos”.
Es, sin dudas, una respuesta regional al poco efecto que tuvo el mega-régimen aprobado en 2024, que no figura siquiera con proyectos aprobados para Chaco en su monitor nacional y que desde la propia gobernación señalan que no tuvo impacto significativo. Por ello, lanzaron uno propio, pensado para las características y necesidades de esas economías regionales.

Al igual que el RIGI y el RIMI, este régimen contempla beneficios impositivos, facilidades para acceder al financiamiento y ciertas condiciones de estabilidad para promover la inversión.
Entre las principales medidas, se destaca la reducción del costo de los créditos productivos, los descuentos de Ingresos Brutos, la exención del impuesto de Sellos, los certificados de crédito fiscal para recuperar la inversión pagando impuestos provinciales y la estabilidad tributaria por 30 años.
En este caso cada proyecto también deberá ser evaluado para su posterior aprobación, pero, a diferencia de los regímenes nacionales, se contemplan condiciones diferenciales de acuerdo al lugar a donde estará instalado o la mano de obra que empleará, dándole prioridad a los chaqueños.
“No apunta a grandes inversiones extranjeras sino a quien ya tiene una empresa acá, al que quiera ampliar, abrir un galpón en Sáenz Peña o tener un comercio en Resistencia. Busca hacer que gran parte de los beneficios sean operativos por darle empleo a los chaqueños: que ganen proveedores, inversionistas, los empresarios y los trabajadores de la provincia de Chaco”, señaló el diputado oficialista Iván Gyoker durante el debate en la legislatura.
En efecto, el régimen contempla mayores beneficios para aquellas firmas que se instalen en zonas alejadas del área metropolitana, con porcentajes de reintegro financiero que pasan del 1,5% para Gran Resistencia, y del 2% para el interior hasta el 3% para El Impenetrable. Además, busca favorecer el empleo y proveedores chaqueños, priorizando los incentivos para quienes se anclen en la estructura local.
No sólo incluye a desmotadoras, frigoríficos, plantas de alimentos, aserraderos y servicios de almacenamiento o transporte nuevas, sino también a las ya existentes que busquen ampliarse, modernizarse o incorporar capacidad productiva y empleo. Entre las actividades contempladas, se incorpora al comercio, la logística y determinados servicios.

En lo tributario, el RINI establece la exención total del impuesto a Ingresos Brutos durante dos años y luego una desgravación escalonada durante diez. En el caso del impuesto de Sellos, directamente se lo exime para créditos y operatorias de inversión.
Por su parte, toda empresa que integre el régimen podrá disponer de crédito fiscal por cada inversión realizada en infraestructura de interés público, como mejoras viales, energéticas, hídricas o logísticas. El beneficio se instrumenta con certificados utilizables para cancelar tributos provinciales, con un tope del 60% y la posibilidad de transferirlos.
Tras la aprobación del proyecto oficialista en la legislatura, ahora el gobierno chaqueño deberá avanzar con la reglamentación que permita poner al RINI en funcionamiento.
De todos modos, ya se adelantó que se implementará una “Ventanilla Única de Inversiones digital” para centralizar gestiones y seguir los proyectos y se creará un “Consejo Consultivo Provincial de Inversiones”, encargado de informar periódicamente a la legislatura sobre el avance de las inversiones.
“Con esta iniciativa, el Gobierno provincial busca crear un clima favorable para las inversiones, impulsar la producción, fortalecer al sector privado y generar más empleo formal, promoviendo un desarrollo económico que alcance a todas las regiones de la provincia”, destacó el gobierno de Zdero.




