El último año ha sido el del desembarco masivo de tractores chinos al país, un fenómeno que empezaba a vislumbrarse desde antes, pero que tomó carrera al calor de la estrategia global de esas fabricantes y de la liberalización total del mercado.
Lo que está claro es que los tractores chinos no pasaron desapercibidos en absoluto e, indefectiblemente, impusieron algunos términos en la discusión, dividiendo aguas en cuanto a precios, servicio, calidad o utilidad. Aún sus detractores y los competidores comerciales no evitaron hablar de ese elefante en la sala.
Pero, como todo mercado, la palabra final la tiene el consumidor. Y Bichos de Campo sondeó con algunos de ellos para ver qué marca allí el termómetro.
En Agroactiva 2026, la postal fue la de muchos contratistas, productores y fierreros que aprovecharon a echar mano y despejar dudas sobre esta maquinaria china. Era muy común verlos dentro de la cabina, encenderlos, “pisarlos” y revisar la mecánica por dentro. Algunos con prejuicio, muchos con curiosidad y otros tantos con convicción.
“Por empezar, me llama la atención el precio, que es bastante accesible. No se los conoce bien todavía, pero me parece un buen tractor. Habría que probarlo bien para ver el radio de giro, la tracción, el peso, el motor y la duración”, comentó Oscar Forconesi, productor agropecuario de Rueda, un pueblo que pertenece al departamento Constitución, de Santa Fe.
En su caso, es un pequeño productor agrícola-ganadero que admite que “está difícil” incorporar tecnología de punta y, aunque sabe bien que las multinacionales son “palabra mayor” en el tema, es muy cauteloso al momento de invertir.
“No podemos llegar a un tractor de estos de 200 HP porque ya nos queda grande el saco. Esto no puede ser malo, yo lo compraría”, expresó.
No es tal la certeza de Héctor Camisasa, un productor agropecuario y contratista de la localidad cordobesa de San Francisco, quien también se detuvo a conversar sobre el tema junto a Bichos de Campo.
“Por el momento no me compraría algo de esto, prefiero ir hacia algo más seguro y confiable. No sé, me cuesta pensarlo todavía”, afirmó Camisasa, que se acercó a uno de los stands a despejar dudas sobre los tractores chinos que tanto había escuchado.
“Se los ve normales, pero también me llama la atención el tema de los repuestos”, agregó.
En el caso de Norberto Coldeira, un productor de la zona de Salliqueló, en el sur bonaerense, opina que “están al alcance de la producción argentina” y que “habrá que ir acostumbrándose, porque llegaron para quedarse”.
Del mismo modo que muchos otros productores de su escala, Coldeira destaca la ventaja que ofrece el precio -que puede llegar a ser la mitad que otros del mismo segmento- y admite que no es sencillo pensar hoy en grandes inversiones.
“Vengo a ver lo que está al alcance nuestro. Pero con la tecnología tampoco te podes quedar porque hoy si te quedas, perdés”, afirmó.
Entre los muchos que aún despejan dudas y repasan una y otra vez estos nuevos tractores, hay quienes, convencidos, aprovechan las ferias para cerrar acuerdos, “afinar” el lápiz y llevarse uno a su planteo.
“Ya lo venía viendo y estudiando. Es más bien un tractor básico, bien palanquero, que permite a uno tranquilamente solucionar algún problema que pueda llegar a surgir. Pero a la vez es lindo y tiene buen peso para trabajar”, destacó Juan José Raspo, un productor tambero de Suardi, en el centro de Santa Fe.
Raspo fue uno de los que aprovechó a subirse y “pisarlo” para terminar de convencerse si, además del precio atractivo, le servirá para su proyecto de empezar a hacer servicios en la zona. En efecto, así fue.
“Lo más importante es la potencia al piso. Con buen peso, no va a tener problema en trabajar con un implemento. Un tractor así está bueno para comenzar, porque no es caro, lo amortizás más fácilmente y te da lugar para luego escalar”, concluyó.




