En el gobierno nacional ya dan por hecho que antes de fines de 2027 la Argentina comenzará a regular la propiedad intelectual en semillas en base a UPOV 91 y no pierden el tiempo: ya están elaborando una reglamentación para aplicar inmediatamente después de aprobado el convenio en el Congreso.
“El presidente (Javier Milei) firmó un convenio en EE.UU., que se ratificó en febrero (pasado), en el cual dice que la Argentina va a presentar la adhesión a UPOV 91 en el Congreso de la Nación antes de fin del año 2027”, dijo el presidente del Instituto Nacional de Semillas (Inase), Martín Famulari, durante una charla ofrecida esta semana en una jornada organizada en Salta por la Cámara de Legumbres (Clera).
“Como creemos que (eso) va a suceder, desde la Secretaría (de Agricultura) estamos trabajando en la reglamentación de la nueva ley de semillas”, añadió en referencia al hecho de que, una vez aprobado por el Congreso UPOV 91, ese convenio pasaría a convertirse en la nueva norma reguladora en materia de semillas.
Si bien todas las entidades del sector productivo comunicaron al gobierno nacional que no están de acuerdo con el esquema propuesto por UPOV 91 –que no está vigente en ningún país de la región– el gobierno apuesta a promover la aprobación legislativa de la norma.
Famulari dijo que tiene como propósito que la reglamentación de UPOV 91 se instrumente en base aun consenso con todos los sectores de la cadena de valor agrícola.
“De hecho, la semana que viene tenemos una reunión con todos los actores; no sé si es el sexto o séptimo intento de terminarlo y nunca se llegó a buen puerto. Y creemos que es por la falta de consenso”, comentó el funcionario.
“Va a ser una ley moderna, cercana a lo que hace el mundo, parecida a lo que hacen los países más modernos”, señaló Famulari en lo que respecta a la reglamentación de UPOV 91.
En lo que respecta a las semillas de garbanzo, Furnali reconoció que el organismo que presidente equivocó la estrategia diseñada para intentar promover la renovación varietal. “El esquema que aplicamos con garbanzo, basado principalmente en perseguir infracciones, no dio el resultado esperado.Aprendimos de esa experiencia”, se sinceró.
“El sector nos planteaba una pregunta muy válida: ‘¿Con qué reemplazo lo que hoy estoy usando?’. Si no existía una alternativa viable, el sistema terminaba generando un problema en lugar de una solución. Por eso queremos construir desde otro lugar. Queremos elaborar, junto con ustedes, un plan que permita incorporar progresivamente la mayor parte del sector al sistema formal”, sostuvo.
El funcionario dijo además, en lo que respecta a legumbres, que está dispuesto a habilitar el ingreso de cultivares del exterior. “La ley no nos permite crear un registro paralelo para variedades extranjeras. Pero sí podemos trabajar juntos mediante ensayos y evaluaciones, para lograr que esos materiales alcancen los estándares necesarios y puedan incorporarse al sistema”, explicó.
También propuso incorporar al poroto a la declaración varietal hacia 2029 y avanzar hacia la fiscalización obligatoria de variedades a partir de 2031. “No hablamos de fechas rígidas. Es simplemente una propuesta para iniciar el debate”, indicó.
“Me gustaría que, cuando lleguemos a 2031, alguien pueda responder sobre el poroto exactamente lo mismo que hoy escuchamos sobre la arveja: que la fiscalización mejoró la calidad, permitió ingresar a nuevos mercados, aumentó el rendimiento y generó un mejor precio”, señaló.
“Nuestra propuesta es muy simple: primero ordenar y registrar; después fiscaliza. No queremos mirar hacia atrás. No queremos perseguir a quienes vienen trabajando de determinada manera. Llegaron hasta acá haciendo un enorme esfuerzo y eso merece reconocimiento. Lo que proponemos es que, de ahora en adelante, todo nuevo material genético, toda nueva variedad mejorada, comience a incorporarse dentro del sistema”, resumió.






