Como un capítulo más en esta larga agonía de Sancor Cooperativas Unidas Limitada, empresa que pidiera su quiebra a la justicia hace poco más de un mes, este domingo por la noche tuvo lugar un sospechoso incendio en su planta de Sunchales.
Las instalaciones estarían afectadas en la zona de calderas para el procesamiento de materia prima con destino a leche pasteurizada con alta temperatura y en laboratorios.
Si bien no hay versiones oficiales de Bomberos, o el servicio de emergencias 911 de la provincia de Santa Fe, el vocero del hecho sorprendió frente a la planta.

En declaraciones ofrecidas al medio Sunchales DíaxDía el ex gerente general, Marcelo Gornati, se apersonó en el ingreso principal del lugar, sobre la avenida Ricchieri, y explicó que el detonante del incendio “fue un cortocircuito en la zona de UAT, sector de control y laboratorio”.
Aunque sin precisiones sobre el origen del hecho y con la continuidad del trabajo de los Bomberos agregó que “ya enfriaron el sector y están esperando que se evacúe el humo para verificar” el estado de las instalaciones. El hecho se habría generado después de las 19 horas.
Más llamativo aún es que Gornati agregó que en la planta no había nadie cuando se desencadenó el fuego. “Si esto hubiera pasado mañana, probablemente no hubiera pasado a mayores”.
Lo cierto es que de la lista de 178 trabajadores que Atilra (Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera) elaboró para realizar el mantenimiento y control de las seis plantas de la firma, 101 corresponden a Sunchales, por lo tanto debería estar activa una guardia mínima. Esto demuestra que la nómina pedida por el juez, de la que quedaron afuera 736 empleados que el próximo 22 de junio se desvincularán de forma completa de Sancor con el pago a futuro del 50% de la indemnización, no cumple con su objetivo, que era el de evitar todo tipo de eventos, como el de este domingo.
A esto se agrega que con la asamblea extraordinaria que el pasado 30 de abril desarrolló lo que quedaba del Consejo de SanCor, para darle formalidad al pedido de quiebra, ya ningún funcionario debería tener acceso al lugar, a las decisiones de la empresa, ni a las plantas, ya que para este fin están la co-administradora designada por la justicia, Lucila Prono; y el síndico principal, Ignacio Pacheco Huber.
Por eso, supuestamente a esta altura, Gornati debería estar por completo desvinculado de la cooperativa quebrada, ya que fue el juez Marcelo Gelcich el que debería haber retirado además de las llaves, todo tipo de dispositivo y medio de comunicación correspondiente a la empresa, tal como lo explicitaba en el escrito que puso fin a la estructura anterior de la láctea.
De todas maneras, hay versiones que seguirían vinculando al ex gerente general a otras plantas de Sancor, en futuras ofertas en la licitación que se abran en el marco de la quiebra y en la idea de segmentar las propiedades que sobrevivan a las garantías de los acreedores.
En Sunchales, el rumor de esta tarde era claro, el de un hecho más que debilita la estructura de una planta que tiene una desinversión de años, que ya había sufrido un incendio en una caldera, un hecho de inseguridad con los materiales del laboratorio a fines de 2023, en tiempos de los bloqueos; y que todo estaría en línea con desanimar a inversores del sector lechero, allanando más el camino para los capitalistas cercanos al gremio.





