¿Cuántos kilos de soja, maíz o carne hacen falta para comprar una camioneta? Esa cuenta, mucho más cercana a la lógica productiva que medir todo en pesos, permite ver de forma clara la evolución del poder de compra de los productores durante el último año.
Eso fue lo que hizo Coninagro en su último informe, en el que comparó la capacidad de siete productos agropecuarios -soja, maíz, trigo, ternero, novillito, leche y yerba mate- para afrontar distintas inversiones y costos, desde una camioneta hasta maquinaria, tierra o reposición de hacienda. El resultado general muestra una mejora para la agricultura y la ganadería vacuna respecto de 2025, mientras que la lechería y la yerba mate quedaron más complicadas.
El ejemplo más gráfico es el de una Toyota Hilux 4×4. Para comprarla hicieron falta en julio 11.238 kilos de novillito, un 22,5% menos que un año atrás. Dicho de otro modo, el productor ganadero necesitó poner 3.262 kilos menos de carne que en julio de 2025 y 6.850 kilos menos que el promedio de los últimos cinco años.
Entre los granos, la soja mostró la relación más favorable: la misma camioneta demandó 107 toneladas, 26 menos que un año atrás y 11,5 toneladas menos que el promedio quinquenal.
También mejoró la ecuación para maíz y trigo. Fueron necesarias 191 toneladas de maíz, un 6,5% menos interanual, y 170 toneladas de trigo, un 5% menos.
Pero la camioneta no se abarató para todos. Un tambero necesitó 99.755 litros de leche, 5% más que hace un año, mientras que para un productor yerbatero la cuenta trepó hasta 202 toneladas de yerba, 35% más que en julio de 2025 y nada menos que 41% por encima del promedio de los últimos cinco años.
La mejora también apareció en algunas inversiones de mayor porte. Para comprar un tractor hicieron falta 44.725 kilos de novillito, 22% menos que un año atrás y 21% menos que el promedio quinquenal. En soja se necesitaron 424 toneladas, 19% menos interanual, aunque esa relación todavía resulta 11,5% más cara que su media histórica.
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En la lechería volvió a darse el movimiento contrario: adquirir ese tractor demandó casi 397.000 litros de leche, 6% más que en 2025 y 14% más que el promedio de los últimos cinco años.
Algo parecido ocurrió con las cosechadoras. Tanto el maíz como el trigo recuperaron poder de compra frente al año pasado, pero todavía necesitan entre 7% y 13% más producto que en su promedio histórico. En cambio, la soja mostró una fuerte mejora para acceder a una sembradora: hicieron falta 313 toneladas, casi 28% menos que hace un año.
La tierra mostró otro mapa. En ganadería, una hectárea de invernada demandó 3.168 kilos de novillito, 8% menos interanual, mientras que una hectárea de cría necesitó 738 kilos de ternero, 17% menos.
En agricultura, en cambio, aunque la soja mejoró frente a 2025 para acceder a una hectárea en zona maicera, esa relación todavía está 27% por encima del promedio quinquenal. Para maíz y trigo directamente empeoró: se necesitaron 2% y 3,5% más granos, respectivamente, que un año atrás.
Finalmente, Coninagro encontró un punto más incómodo en la reposición de hacienda. Comprar un kilo de ternero demandó 1,37 kilos de novillito, 7% más que en 2025. Para quien quisiera hacerlo con granos, la cuenta fue todavía más exigente: hicieron falta 13 kilos de soja por cada kilo de ternero, 11% más interanual, y 23 kilos de maíz, 29% más.




