Existe una preocupación creciente en el sector agropecuario nacional, respecto a las condiciones climáticas que se esperan para los próximos meses. Recientemente, un informe de la ONU confirmó que El Niño atraviesa una fase de intensificación rápida y que los indicadores oceánicos y atmosféricos ya se alinean con un episodio muy fuerte, con alta probabilidad de extenderse hasta 2027. El organismo calificó la situación como “sin precedentes” por la magnitud del calentamiento del Pacífico y anticipó mayores alteraciones en lluvias y temperaturas en los próximos meses.
Ante ese escenario, algunas provincias comenzaron a activar obras para anticiparse a este fenómeno, que casi indefectiblemente dejará extensas áreas anegadas en buena parte del país, principalmente el Litoral y la región Central, donde la crecida de los ríos acentuará la crisis.
Particularmente en Buenos Aires, donde las inconclusas obras del Río Salado Bonaerense dejan expuestos a miles de productores de al menos 900 mil hectáreas, las medidas son urgentes.
La paralización del Tramo IV del Plan Maestro del Salado mantiene detenidos 33 kilómetros clave entre la Ruta 205 y Ernestina, en los partidos de Lobos, Monte y Navarro. Es el sector que debería ampliar el cauce y eliminar el “tapón” hidráulico que hoy eleva el nivel del agua y provoca anegamientos recurrentes. Ya hay reportes de productores inundados incluso antes de que comience el temido “Super Niño”.
Pese a que el Gobierno nacional recibió más de $502.000 millones del Fideicomiso de Infraestructura Hídrica, los fondos no se aplicaron a la obra y permanecen inmovilizados en instrumentos financieros. Entidades rurales advierten que con apenas una fracción de ese monto podría reactivarse la etapa paralizada, considerada estratégica para evitar inundaciones en toda la cuenca media del Salado.
Sin embargo, las obras no comienzan porque la plata no está, y no parece estar para obras. La diputada bonaerense Silvina Vaccarezza cuestionó el manejo del Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica (FFIH) tras confirmar que $354.197 millones permanecen inmovilizados en instrumentos financieros mientras siguen paralizadas obras clave, entre ellas las del río Salado. La información surge de un pedido de Acceso a la Información Pública presentado por la legisladora radical.
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Según los datos oficiales, $303.370 millones del fondo están colocados en Letras del Tesoro Nacional, otros $47,2 millones en un plazo fijo de liquidez, y $50.779 millones permanecen simplemente depositados en cuenta. Para Vaccarezza, se trata de recursos con destino específico que deberían estar ejecutándose en infraestructura hídrica y prevención de inundaciones.
La diputada que también es productora agropecuaria, advirtió que esta situación contrasta con las necesidades del interior bonaerense, donde productores y municipios enfrentan riesgos crecientes por el impacto del fenómeno El Niño y por la falta de obras en caminos rurales y cuencas críticas. En ese marco, remarcó que el Plan Maestro del Salado continúa detenido pese a la disponibilidad de fondos.
Vaccarezza también cuestionó que el FFIH funcione como mecanismo de financiamiento del Estado nacional en lugar de destinarse a las obras previstas por ley. Señaló que la política económica del ministro Luis Caputo prioriza la colocación financiera por sobre la inversión productiva.
La legisladora adelantó que insistirá en el reclamo para que los recursos del Fondo Hídrico se utilicen en las obras previstas: “La plata destinada a infraestructura hídrica debe estar en las obras y no en instrumentos financieros”, sostuvo.
“Mientras esos recursos permanecen en instrumentos financieros, en el territorio las necesidades siguen siendo urgentes. Los productores miran al cielo preocupados por las lluvias, los caminos rurales necesitan obras y nuestros pueblos y ciudades siguen esperando infraestructura para prevenir inundaciones. Y, para colmo, las obras del río Salado están paralizadas”, señaló.
“Estamos hablando de $354.197 millones que, por ley, deberían estar destinados a obras hídricas y que hoy no están cumpliendo con ese objetivo. Mientras el interior necesita obras concretas, el Gobierno nacional mantiene esos recursos dentro del circuito financiero”, afirmó en un comunicado de prensa.
La diputada también apuntó contra la política económica del ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo: “Lo dijimos desde el primer día: la prioridad del ministro Caputo nunca fue la producción ni la inversión productiva. El único programa económico es el de la especulación financiera”.
Finalmente, Vaccarezza aseguró que continuará reclamando por el destino de los recursos del Fondo Hídrico: “Desde mi banca voy a seguir reclamando para que estos recursos vuelvan al lugar donde tienen que estar: trabajando para prevenir inundaciones, sostener la producción y proteger a los bonaerenses. La plata destinada a obras hídricas tiene que estar en las obras, no en la timba financiera”.






Es exactamente lo que se votó. Si alguien quiere cambiar esto más que reclamos estériles lo que debe hacer es encontrar algún otro representante que entienda mejor su reclamo y en la próxima elección apoyarlo con su voto. Luego de eso respirarle en la nuca para que eso suceda, a la gestión actual no le podemos respirar en la nuca porque te hace una llave ninja y en cuestión de segundos te está respirando en la nuca el y te hace una llave de sometimiento, cuando menos te lo esperes están rematando tu campo.