En uno de sus últimos actos de alto perfil antes de dejar su gestión al frente del Ministerio de Seguridad bonaerense, allá por septiembre de 2023, Sergio Berni presentó en sociedad los 10 vehículos aéreos no tripulados -la forma elegante para referirse a los drones- con los que la provincia buscaba fortalecer la seguridad rural.
Equipados con cámaras de alta definición y visión nocturna, y con capacidad para volar a 100 kilómetros por hora durante unas diez horas, estos equipos buscaban darles a las patrullas humanas algo que muchos reclamaban: mayor poder de cobertura.
“Cuando los productores rurales nos plantearon la necesidad de reforzar la seguridad, nos encontramos con una incapacidad logística de los helicópteros para poder llevar un sistema de videovigilancia los 365 días del año y durante toda la noche”, señaló Berni en aquel acto, al que Bichos de Campo decidió asistir.
Según se dijo, estos drones -que implicaron una inversión de 7 millones de dólares- le permitirían a la Policía de la provincia monitorear gran parte de las hectáreas que componen su territorio. ¿Pero fue realmente así? Tras el cambio de gestión, ¿en qué quedaron estos vehículos que emulaban ser aviones pequeños?
Por lo pronto, el despliegue resultó ser bastante más gradual de lo que sugirió en ese acto el entonces ministro. En 2024, el propio anuario de la provincia hablaba de unos 31 municipios patrullados, cuando los que la integran son 135. Y para el período 2025-2026 varias localidades anunciaron el vuelo de estos equipos por primera vez en su territorio. Esto, claro, no supone que no hayan sido herramientas útiles.
En General Pueyrredón, por ejemplo, el reclamo de los productores locales por la ineficiencia del protocolo de seguridad en zonas rurales motorizó la intervención del Ministerio y la realización de vuelos para controlar el área.
“Veníamos reclamando desde hace rato por inseguridad y, después de una coordinación en la que estuvo viniendo gente del Ministerio de Seguridad, se decidió utilizar drones para custodiar el campo”, contó el presidente de la Asociación de Productores Frutihortícolas local, Ricardo Velimirovich, en diálogo con Canal 8.
Tras el uso de estos drones, se detectaron en la zona algunos vehículos no identificados y hasta a un productor que movía caños de riego sin autorización.
“Se pudo llegar con la patrulla rápidamente al campo. Esto nos permite optimizar los tiempos. También encontramos vehículos circulando a alta velocidad en sectores rurales. Coordinamos para que sean retenidos”, indicó Velimirovich.
En General Alvarado, la Subsecretaría de Articulación Institucional para la Seguridad y la Superintendencia de Seguridad Rural desplegaron un “operativo de saturación de patrullaje aéreo en zonas rurales” que sirvió para identificar vehículos no identificados en caminos rurales estratégicos y labrar infracciones por caza furtiva.
Algo similar ocurrió en la provincia de La Pampa, donde se realizaron algunos operativos en el marco de un convenio firmado entre ambas gobernaciones en 2024. El objetivo era abordar problemáticas como el abigeato y la caza furtiva.
Los puestos de control se colocaron en distintos puntos clave, como Victorica, Loventué, Telén, General Acha, Chacharramendi y zonas aledañas a Santa Rosa.
“A partir de esta tecnología, se detectaron movimientos compatibles con caza furtiva en inmediaciones de las rutas provinciales 9 y 14, lo que permitió transmitir en tiempo real las coordenadas al personal en tierra. Como resultado de esta intervención, efectivos de ambas provincias lograron la aprehensión de cinco personas presuntamente vinculadas a la actividad ilegal”, indicaron desde el gobierno de La Pampa.
“En paralelo, los controles realizados en rutas y caminos rurales permitieron detectar diversas infracciones vinculadas a la actividad cinegética y al transporte de productos. Entre ellas, se identifican personas que circulan con permisos de caza en condiciones irregulares. Asimismo, en otro procedimiento se constató la caza ilegal de fauna silvestre, con el secuestro de piezas y armamento, y la correspondiente intervención judicial. También se registró un caso de transporte irregular de productos cárnicos sin condiciones sanitarias adecuadas”, detallaron a continuación.
En 2024 también se realizaron operativos en Cañuelas, Castelli, General Belgrano, Chascomús, Tres Arroyos, Junín, Mercedes y Pellegrini. En 2025 se sumaron las localidades de Bragado, Ramallo, Roque Pérez, General Alvarado y Coronel Pringles.
En lo que va de este año, el trabajo se amplió a Lobería, Necochea y Chivilcoy.





