El gobierno nacional concedió la posibilidad de que las inversiones que el sector privado agroindustrial tiene programadas para recuperar el sistema ferroviaria puedan participar del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Por medio del decreto 748/2026, publicado este martes en el Boletín Oficial, se estableció que la renovación, sustitución, transformación o desarrollo de infraestructura ferroviaria existente puede participar del RIGI.
La norma está diseñada para que los nuevos concesionarios del Belgrano Cargas –en el proceso de privatización en curso– puedan acceder al régimen, lo que facilitará las inversiones por parte de las compañías agroindustriales que son firmes candidatas a quedarse con la gestión de la línea que conecta al NOA con las terminales del Gran Rosario.
El decreto determina los parámetros a partir de los cuales se establecerá el incremento verificable de la capacidad de transporte respecto de la existente con anterioridad a la ejecución del proyecto, de manera tal de poder solicitar el acceso al régimen cuando se cumplan esos criterios.
En los fundamentos de la norma se indica que la adecuación reglamentaria “permite dotar de mayor precisión y previsibilidad al encuadre de las inversiones que recaen sobre infraestructura ferroviaria preexistente, atendiendo a la naturaleza de las obras ejecutadas y a sus efectos sobre las condiciones de operación y la capacidad de transporte de la infraestructura”.
Si bien se trata de una buena noticia para el sector agroindustrial –que de hecho ha venido financiando al Estado para poder renovar vagones–, la realidad es que en el rubro se sigue esperando que el RIGI abarque a todas las actividades relacionadas con la industrialización de productos agropecuarios.
Por ejemplo, el proyecto de construcción de una nueva planta de procesamiento de girasol y soja en Bahía Blanca, con una inversión estimada en 400 millones de dólares, insólitamente no califica para ser comprendido en el RIGI.
El mes pasado el presidente Javier Milei mantuvo una reunión en Casa Rosada con la presidenta del grupo Louis Dreyfus Company (LDC), Margarita Louis-Dreyfus, y el director ejecutivo de la corporación a nivel global, Michael Gelchie, quienes amablemente le explicaron al mandatario la importancia estratégica del agro para la Argentina.





