Corteva Agriscience nació oficialmente en 2019 como resultado del proceso de escisión de DowDuPont. Ese grupo nacido de la fusión de dos colosos estadounidenses luego decidió dividirse en tres compañías independientes: Dow (ciencias de materiales), DuPont (productos especializados) y Corteva (agricultura).
En el caso de Corteva, la nueva empresa se formó a partir de la integración de Dow AgroSciences, especializada en protección de cultivos, y DuPont Pioneer, líder histórica en semillas, sumando además parte del negocio agrícola de DuPont.
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De esa combinación surgió una compañía enfocada exclusivamente en agricultura, con una base sólida en genética de semillas, biotecnología y protección de cultivos. Desde entonces, Corteva consolidó un portafolio de marcas propias, donde se destacan Pioneer, su insignia global en semillas, y Brevant Semillas, creada para el canal retail en distintos mercados.
La empresa combina esa herencia con una estrategia centrada en innovación, sostenibilidad y cercanía con el productor. El nombre “Corteva” proviene de la unión de ‘cor’, que en latín significa corazón, y ‘teva’, que en hebreo significa naturaleza, lo que refleja su propósito de estar en el corazón de la naturaleza. En estos años también creció mediante adquisiciones estratégicas, como Symborg y Stoller en 2023, que reforzaron su negocio de biológicos.
Con sede en Wilmington, Delaware (Estados Unidos), la compañía opera en 125 países, emplea a unas 22.500 personas, de las cuales más de 5.000 trabajan en investigación y dispone de más de 100 centros de I+D y 2.000 estaciones de prueba en campo. Invierte alrededor de 4 millones de dólares diarios en investigación y posee un portafolio global de más de 7.000 patentes. Entre sus hitos tecnológicos recientes figuran la soja Enlist, el maíz Vorceed Enlist, híbridos de colza y bioinsumos como Utrisha N, capaces de captar nitrógeno del aire.
En sus primeros cinco años, Corteva acumuló más de 78.000 millones de dólares en ventas, lanzó 2.000 productos y firmó más de 700 acuerdos con universidades, startups y centros de investigación. Según su CEO, Chuck Magro, “nunca como ahora el trabajo de Corteva tuvo tanta urgencia para acompañar a los productores frente al cambio climático y el desafío de alimentar a una población creciente”.
El negocio global se organiza en dos pilares: Semillas y Protección de Cultivos. En semillas, Corteva comercializa variedad genética avanzada bajo las marcas Pioneer y Brevant, y ganó mercado en Norteamérica y Brasil gracias a híbridos diseñados para resistir plagas y optimizar rendimientos. En protección de cultivos, ofrece insecticidas, herbicidas, fungicidas y biológicos, con la meta de que este último segmento alcance 1.000 millones de dólares en ventas hacia 2030.
Los resultados financieros muestran esa evolución. En 2024, la compañía facturó 17.400 millones con utilidades operativas por 3.400 millones. En el primer semestre de 2025, Corteva registró ventas netas por 10.873 millones, compuestas por 7.244 millones en semillas y 3.629 millones en protección de cultivos, con un aumento del 6% frente al mismo período del año anterior. Las ganancias operativas crecieron 13%, hasta 3.353 millones. Para el cierre de este año, Corteva proyecta más crecimiento y planea recomprar hasta 1.000 millones en acciones, como forma de devolver capital a sus accionistas.
En América Latina, la región se consolidó como un pilar estratégico. Brasil representa cerca del 20% del negocio global, consolidándose como uno de sus mercados más dinámicos en semillas de maíz y soja. Argentina también ocupa un rol clave, tanto por la rápida adopción de tecnologías como por su infraestructura productiva.
Aquí Corteva tiene su oficina central en Vicente López (Buenos Aires) y plantas de semillas en Salto (Buenos Aires) y Venado Tuerto (Santa Fe), desde donde abastece al mercado local y regional. A nivel de marcas, la compañía trabaja con Pioneer y Brevant, además de un portfolio de agroquímicos y tratamientos de semillas enfocados en sostenibilidad. Su presencia regional se completa con operaciones en Chile, Uruguay y Paraguay, lo que le otorga cobertura en todo el Cono Sur.
De cara a los próximos años, la compañía se fijó objetivos claros: crecer de manera sostenida alrededor del 9% anual en sus resultados, aumentar su rentabilidad hasta alcanzar márgenes del 23-24% hacia 2027 y ampliar el peso de los biológicos en su portfolio. En términos simples, la meta es producir más y mejor, con menos impacto ambiental, mientras mantiene finanzas sólidas que aseguren su expansión global.