Con Inés Alvano podríamos hablar de varias cosas. Por ejemplo, de su planteo ganadero en las cercanías de Azul. O de las ovejas raza Pampinta que también intentó criar, con las idas y vueltas del negocio ovino.
Con Inés Alvano podríamos hablar de varias cosas. Por ejemplo, de artes visuales, ya que ella combina su pasión de productora con la vocación de pintar, sacar fotografías, finalmente crear.
Pero es inevitable hablar con Inés Alvano de su decisión de vivir en el campo a pesar de las incontables dificultades cotidianas que se le presentan. Es como si el mundo entero se hubiera conspirado para que no pueda hacerlo. Pero ello, tozuda y luchadora, no se da por vencida. Incluso esta entrevista con Bichos de Campo se grabó en la ruta, porque se nos hacía imposible llegar en auto hasta su establecimiento, ubicado a solo pocos kilómetros del asfalto.
Mirá la entrevista:
-¿Estuviste aislada por culpa de la falta de caminos? ¿Cuánto tiempo?
-El año pasado estuve 6, 7 meses.
-¿Aislada en tu propio campo?
-Sí. Salía cada 10 o 15 días a buscar lo mínimo indispensable Y también a comprarle a los vecinos que no tampoco tienen un acceso fácil. Uno hace de mandadero.
-Lo insolito es que tu campo no queda en el culo del mundo, sino que queda…
-A 8 Kilómetros de la ruta provincial número 60 y a 8 kilómetros de la ruta nacional número 3. Ocho kilómetros nada más.
-¿Y por qué está todo tan mal?
-Porque, para empezar, faltan obras hidráulicas que se vienen pidiendo hace años a Provincia, para hacer un buen manejo de las aguas, limpieza de los cañadones, limpieza del Arroyo Azul desde el límite con Las Flores para que tenga una buena circulación el agua. Faltan obras hidráulicas para que el agua circule, para que se vaya.
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-¿No se va hoy?
-No. También falta mantenimiento de obras que ya están, donde no hay que hacer una nueva obra. En su momento, cuando se hizo la represa La Isidora, ahí se hizo un buen manejo de las aguas. Del lado de la ruta nacional número 3 hacia el noroeste del partido o sea de la ciudad de azul, hoy no se inunda como se inundaba hace unos años atrás. Pero de este otro lado de la ruta 3, el manejo de retención de las aguas sucede de una manera diferente. También es necesaria una limpieza de todos los canales para que el agua no venga tan rápido, inunde y después no tenga cómo salir.
-Seguramente algunos políticos dicen hay que hacer esas obras, pero después no pasa nada. ¿Que sentís?
-Yo ya llevo 17, 18 años viviendo en el campo, ya estoy acostumbrada a las promesas a que nos digan que hay que hacerlo pero nunca se hace. Llega a un momento que como que uno se acostumbra.

-Pero llega un momento en que en realidad empezás a producir menos, porque no tenés certeza si vas a poder hacerlo. No ponés un tambo, porque sabés que no va poder sacar la leche. No traes ovejas, porque sabés que no las vas a poder sacar. Te empieza a condicionar día a día la actividad productiva.
-Por supuesto. Yo, en su momento, cuando empecé a vivir en el campo, había empezado a producir una hectare y media de huerta. Pero claro, la producción hay que sacarla todos los días o al menos día por medio, y me empecé a encontrar que tenía, por ejemplo, los cajones de zapallito de tronco, y los tuve que empezar a tirar. Un día se me empezaron a pudrir porque no podía salir.
-¿Con lo cual dejaste de hacer chacra?
-Exactamente, dejé. Y luego se quejan de que la gente no hace huerta en el campo. Y sí, lamentablemente es así. La situación va condicionándote todo, un poco las decisiones de explotar el campo al máximo. En todo, en todo, hasta para entrar y salir con cuando uno tiene que cargar hacienda. Hemos estado meses sin poder cargar y y hay que pagar las cuentas y no se puede vender, y después se vende. Entonces hay que esperar 30 y 60 días para cobrar y muchas veces se vuelve complicado.

-A muchos chicos también les condiciona la vida de cuajo. Porque les les niega el derecho a la educación.
-Cerca de 400 chicos en Azul no tuvieron clases como corresponde en el 2024, desde marzo hasta julio, no tuvieron clases, porque también estuvimos inundados. Y en el año 2025 estuvimos desde marzo hasta noviembre con los campos inundados y los caminos intransitables llenos de agua también, y las maestras que no pudieron nunca acceder a a las escuelas. La nueva directora de la escuela de La Chumbeada, la escuela número 39, recién vino los primeros días de diciembre a conocer a conocer la escuela.
-¿Cómo se resuelve todo esto?
-Desde la Sociedad Rural estamos viendo propuestas, estamos pensando en escuelas de concentración. Lo que pasa es que en la etapa de primaria, de colegio primario, es muy difícil que los chiquitos se aparten de los padres para poder estar por ahí una semana en una escuela Entonces, la verdad es que no le podemos encontrar todavía la la vuelta, Es es muy complicado, y por eso es que ya no están quedando familias en los campos.
-¿Esa es la explicación? ¿No hay condiciones mínimas para una vida digna?
-A ver, los dueños de los campos hoy en día están poniendo todo de sí para que las condiciones sean buenas en las casas y que vivan bien, pero si no tenemos caminos para entrar y salir…

-Y no hablamos de salud, que debe ser otro capítulo…
–Bueno, yo llevo cinco gestiones de diferentes intendentes, de diferentes partidos políticos, y a todos siempre les he dicho que agradezcan que no hay un muerto. El año pasado tuvimos el caso de otra familia que vive un poco más alejada de mi campo, que tienen un nene de 3, 4 años, le agarró un ataque de bronquitis u algo parecido. Se desmayó porque no podía respirar, salieron en tractor, se quedaron encajados con el tractor. Y tuvieron que ir a rescatarlo. Pero ¿quién entra? Es imposible, no entra a una ambulancia. La Rural lo tiene como tema. Y continuamente tratando de colaborar con el intendente, de hablar, de acercarse, pero son temas que venimos arrastrando de hace años.
-¿Falta de plata? Porque mientras tanto te siguen cobrando tasa vial y un montón de cosas más…
-No, es cuestión de decisión política.

-¿Y por qué no se toma esa decisión? ¿Por que son pocos los votos que hay allá?
-Seguramente, y porque la gente de campo, yo siempre digo, se queja en las oficinas o en las casas, y no no participa, no habla. Es eso de de ser quedado.
-¿Y vos por qué lo abandonás? ¿Por qué no te vas a vivir a otro lado?
En este punto de la entrevista, Inés se quiebra por un instante y está muy bien. Para recomponernos de las lágrimas hablamos algo sobre su vocación artítica y como pudo desarrollar la pintura en aquellos días de inundación, aislada en el campo., El pincel se ha convertido también en un arma potente para denunciar el abandono de los políticos.
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Recién cuando recupera fuerzas y traba saliva, decide darnos la respuesta a la pregunta que había quedado huérfana: ¿Y vos por qué no te vas?
“Porque hay que mantener lo que nuestros padres nos dejaron. Aparte el campo es mi sustento y me permite mantener a mis hijos. Les tengo que asegurar un estudio y un futuro”, dice terminante, antes de despedirse: “no van a poder conmigo”.





