La faena vacuna de enero fue baja. Los productores pidieron autorización a Senasa para enviar a los frigoríficos un total de 1,065 millón de vacunos, una cantidad que es 9% inferior a la enero del 2025 y que va en línea con lo que está sucediendo desde agosto del año pasado. Desde entonces la faena vacuna cae 9% todos los meses.
Tomando como referencia el peso medio de la res, que en 2025 fue de 231 kilos, la producción argentina de carne de enero habría llegado a las 246.000 toneladas. A ese volumen habría que restar 66.000 toneladas que el organismo sanitario certificó para exportación.
En estas condiciones, al consumo interno le quedaron 180.000 toneladas res con hueso, lo que significó un consumo promedio por habitante de 46,5 kilos. Ese registro es 2% inferior al promedio de diciembre y de todo 2025, que superaba los 49 kilos per cápita.
La caída en la cantidad de animales que se mandaron a los frigoríficos en los últimos meses fue compensada parcialmente por el incremento en la cantidad de kilos obtenidos de cada res faenada.
Los datos de enero son una continuación de lo que vino pasado en casi todo el segundo semestre del 2025 y que según diferentes analistas se profundizará este año.
Como telón de fondo los productores están reteniendo hacienda, aprovechando la buena oferta forrajera que surgió por las lluvias y, al mismo tiempo, hay que positiva relación maíz/carne que favorece los encierres y la permanencia de hacienda en los corrales.
Esta retención en los campos y el alargamiento de los procesos de engorde llevará a una menor oferta ganadera al menos en el primer cuatrimestre del año. Luego es probable que aparezca más ganado para la faena y con más peso, pero los analistas coinciden que habrá una caída de los ofrecimientos en torno al millón de cabezas lo que significa una baja de entre 7% en el volumen total de faena, que ya comenzó a confirmarse desde enero.





