“Lo triste de todo esto es que después de tres años tenemos un 25% de deterioro en casi todos los indicadores que se evaluaron”.
Así, sin vueltas, resume la situación de los caminos rurales de Carlos Casares, distrito que estuvo bajo las aguas gran parte de los últimos meses, Carolina Donegani, al presentar los resultados del relevamiento 2026 sobre el estado de esa red terciaria.

El trabajo, realizado con la colaboración del ingeniero Carlos Tinelli y retomando los mismos indicadores que en 2023, buscó algo simple pero contundente: “Contar con datos reales, medibles y verificables que permitan respaldar reclamos, visibilizar problemáticas y realizar seguimiento en el tiempo”, dijo la productora bonaerense.
Los números hablan solos. En 2023, el 53,4% de los caminos eran calificados como buenos y apenas el 13,3% como malos. Tres años después, el panorama se dio vuelta: 76% de los productores los califican directamente como malos y solo el 24% como regulares. Caminos buenos, prácticamente no quedan.
Este es el informe:
PDF relevamiento caminos
La transitabilidad es otro golpe directo a la línea de flotación de la ruralidad. “En 2023, el 60% de los caminos se podían transitar todo el año. Hoy apenas el 8% mantiene esa condición. Es decir, el 92% depende de gambetearla según Dios nos mande un poco más de agua o de seca”, dijo Donegani.
El deterioro también se ve en los detalles técnicos. En 2026, el 100% de los caminos relevados presentaba pozos, cuando en 2023 era el 87%. Solo el 66,7% posee cunetas (contra 80% hace tres años). El 79,2% presenta serrucho. Y aunque el 62,5% cuenta con alcantarillas, el 36,4% de ellas está en mal estado, cuando en 2023 todas habían sido calificadas como buenas.

Donegani no esquiva el trasfondo político. “Antes de la inundación se reclamaba por los caminos. Durante la inundación supuestamente no se hacía nada porque no se podía. Terminamos la inundación y ahora no se hace porque tampoco alcanza la plata. Entonces, es un problema de definición política”. Para ella, ya no se trata del clima sino de prioridades.
En tal sentido indicó: “Desde diferentes niveles del Estado se habla de fomentar el arraigo rural”, Donegani devuelve la pelota con ironía: “Por favor, los caminos están antes. El arraigo viene solo”.




