No debe haber distrito en la provincia de Buenos Aires donde la legislación sobre aplicaciones de agroquímicos en torno a las zonas urbanas haya sido más estudiada y consensuada que en el partido de Tandil. La ordenanza de marras demandó a fines de 2021 muchos meses de trabajo, intensas reuniones y finalmente logró el consenso de todos los bloques. Y sin embargo, una resolución judicial acaba de dar por tierra con todo ese esfuerzo.
En efecto, la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires, a pedido de un grupo de vecinos de la denominada Cuenca del Chapaleoufú, aceptó una medida cautelar que ordena a las Municipalidades de Tandil y también de Rauch, ya que dicha cuenca abarca ambos partidos, suspender precautoriamente parte de las ordenanzas que ordenan las aplicaciones a distancias prudenciales de las viviendas, las escuelas y los cursos de agua.
Además, el secretario de la Corte, Juan José Martiarena, exigió a los intendentes de ambas localidades que en un plazo perentorio de diez días le eleven a ese cuerpo todos los antecedentes que dieron origen a las respectivas ordenanzas, antes de dictar un fallo definitivo.
Este es la medida pre-cautelar:
La decisión de la Corte fue tomada el 30 de diciembre y recién ahora fue comunicada a los municipios. La novedad también llegó a las respectivas sociedades rurales, donde se encendieron las luces de alarma. Responde a un pedido que había hecho a principios de diciembre pasado el procurador general Julio Conte Grand, quien recomendó suspender las ordenanzas que permiten aplicaciones de agroquímicos a cierta cantidad de metros de viviendas, escuelas, pozos y cursos de agua de los partidos de Tandil y Rauch.
El dictamen del fiscal reconoce la legitimidad del reclamo de pobladores de la denominada cuenca del Chapaleofú, que incluye a los citados distritos y a las localidades tandilenses de Gardey y Vela, donde rige una normativa aprobada en 2022. Por eso Conte Grand le pidió al máximo tribunal bonaerense suspender las ordenanzas 850/12 y 17.404/21, que habilitan el uso de agroquímicos a distancias que los denunciantes consideran mínimas y los productores consideran exageradas, como cada vez que se produce este debate.
Pero justamente este debate había sido muy rico en uno de los distritos afectados por la decisión de la Corte, Tandil, al punto de involucrar a todos los sectores sociales, y bancadas políticas. En diciembre de 2021, y tras una sesión que debió suspenderse por la invasión de activistas ambientales, el Concejo Deliberante de esa ciudad aprobó las nuevas normas de convivencia entre productores y vecinos por 19 votos a favor y una sola abstención.
Aquella normativa ampliaba la zona de exclusión y la zona de amortiguamiento para la aplicación de los productos fitosanitarios, que serán de 60 y de 800 metros respectivamente, dependiendo del producto y la zona. Las áreas de prevención se modificaron sobre distintos espacios que comprenden las urbanizaciones especiales, las banquinas de rutas, los cursos de aguas, los campos deportivos, la circunscripción 1, las zonas A y B de los Centro de servicios rurales de 1ra categoría y los de 2da categoría (establecimientos educativos rurales, centros de salud y los establecimientos elaboradores de productos alimenticios).
Con respecto a los establecimientos educativos rurales se intensificaron los cuidados al momento de la aplicación. Habrá que mantener una distancia de 150 metros de exclusión y hasta 500 metros de amortiguamiento, además de la obligación a tener una barrera forestal, de acordar con las instituciones el horario de aplicación y como fundamental tener la escuela vacía.
Se trata de una de las legislaciones más progresistas en este aspecto dentro de una provincia -la mayor productora agropecuaria del país- que nunca ha podido dictar una ley provincial que unifique los criterios a escala bonaerense. Y dentro de un país en el que tampoco existe una normativa consensuada. Eso es lo que ahora ha suspendido la Corte Suprema de Buenos Aires: En vez de exigir a los políticos que pongan manos a la obra, amaga con suspender una de las mejores obras de la política local.

Conte Grand, que de agro debe entender bastante poco, recomendó suspender literalmente todas las ordenanzas vigentes, con los cual empeoraría la situación de los supuestos vecinos damnificados, ya que se retrocede un escalón y no se definen nuevas distancias precautorias. Sin ordenanza, los productores deberían regirse por una norma previa de 1991.
Conociendo los tiempos de la justicia en este país, ahora es probable que la situación se extienda al infinito y más allá, y se replique el insólito caso de Pergamino, donde un juez federal instaló hace ya varios años (y no revirtió jamás) la decisión arbitraria de prohibir las aplicaciones con agroquímicos a una distancia de 1.095 metros desde las zonas urbanas, que nadie sabe cómo se originó pues esa cifra no tiene ningún sustento ni justificación científica.
Los vecinos afectados que iniciaron la demanda son ocho e integran la ONG “Defensores Ambientales de la Cuenca del Chapaleofú”. Ellos exigen a la justicia que finalmente imponga una distancia precautoria de 1.095 metros para las aplicaciones terrestres y de 2.000 metros para las aéreas, repitiendo ese argumento judicial sin fundamento cierto. En ese caso, miles de hectáreas agrícolas de Tandil quedarían sin chances de ser sembradas de los modos convenciones, que utilizan fitosanitarios para combatir plagas, malezas y enfermedades.
El abogado de la agrupación, Joaquín Benavídez, explicó que la presentación judicial se hizo mediante una acción originaria de inconstitucionalidad, una vía procesal que permite que el caso sea tratado directamente por la Suprema Corte provincial. Remarcó que solicitaron una respuesta urgente porque la temporada estival, que es cuando se intensifican las campañas agrícolas, coincide con el período de mayor exposición en zonas recreativas y balnearios, donde participan muchos niños y niñas.
Por ahora, mientras estudia el caso, la Corte Suprema ordenó suspender los artículos de ambas ordenanzas referidos a los cuidados específicos que deben observar los productores y contratistas frente a los cursos de agua.
En el caso de Tandil se trata del artículo 8º, que dice: “Las aplicaciones de agroquímicos con equipos terrestres autopropulsados o de arrastre y equipos aéreos deberán dejar una distancia libre de aplicación (zona de exclusión) de 50 metros desde el margen de los cursos de agua principales, entiéndase lagunas, ríos, arroyos y estaciones de bombeo. En todos los casos se tomará en cuenta desde la vera de cualquiera de estos cursos de agua”. Para los cursos de agua secundarios, la distancia se reducía a 20 metros.





Cómo se ve no se consulto lo suficiente. Los productores nunca fueron consultados, nunca mandaron una encuesta entre los productores se guiaron más por lo que decían los conservacionistas que creen tener toda las razones pero nunca aportan una solución.
¡Que hijos de puta! ¡Se cagan en la salud de la gente!
Todo sea por exportar. Desde las epoca de la Colonia el campo se caga en el resto de los argentinos.
Creo personalmente que se puede lograr un consenso con todos los involucrados, tomando conciencia del producto fitosanitario usado para tal fin con estricto control del ingeniero agronomo y así poder lograr que no tengan grandes pérdidas abrazo
Vibo serca de pergamino,en otro partido, fíjense a lo mejor es cómo pasó acá, avía un gran negocio de barrios cerrados y pribado atrás de todas las protestas ,la idea era comprar vien baratos los terrenos después no c escucha ablar más del problema @ $$$$$$$$$$$$$$$
Bueno evidentemente no hay consenso pero creo que se puede lograr, hay que dialogar más, hacen bien en no confiar en los políticos y lo que si demuestra es que la justicia FUNCIONA
Coincido con la nota. 8 resentidos contra la unanimidad siguen siendo un peligro para todos. Seguramente la política habrá metido la cola.-
Le diría a Conté Grand que tiren glifosato sobre su casa, a ver qué opina
Exelente idea,el problema argentino.Abogados jueces opinando sin conocimiento.Pais INJUSTO argentina
Hugo,
La serie de errores de ortografía es una broma o que?
Pero mira que somos boludos. Ya cada vez podemos exportar menos. En Europa, cómo debería ser en todos lados, prohíben transgénicos pero acá pensamos que somos unos vivos bárbaros. No salimos más
Diego T3. Opino como vos!! Que fumiguen arriba de las vivienda de todos estos!!