Luego de una salida del invierno bastante templada, en varias regiones las heladas tardías provocaron pérdidas considerables en la producción. El caso de los frutales es el más característico, porque el fenómeno quema los primeros brotes de la planta, que se adelantan por la temperatura, y genera un daño considerable.
Fue un flagelo para los productores de vides que, en medio de la crisis sectorial, hoy evalúan en varias regiones si podrán cosechar el año siguiente, entre los altos costos y las pérdidas productivas. El problema se resiente en los Valles Calchaquíes, donde se concentra la mayor producción salteña y donde las heladas no perdonaron durante esta campaña.
Por eso es que el gobierno de Gustavo Sáenz, luego del pedido elevado por la comisión evaluadora, acaba de declarar “Estado de Emergencia y/o Desastre Agropecuario” para aquella región, con medidas específicas para los afectados.

Con varias horas bajo cero, el pasado 14 de septiembre se registró una de las primeras grandes heladas tardías en la zona de los Valles Calchaquíes, con registros de hasta 6 grados bajo cero en determinadas zonas. Las temperaturas elevadas de julio habían adelantado la brotación, por lo que las vides llevaban entre 15 y 20 días de ventaja sobre el calendario y quedaron expuestas al frío sostenido.
Los relevamientos llevados a cabo por la Comisión de Emergencia Agropecuaria identificaron 1.323 hectáreas afectadas en los departamentos de Cafayate y San Carlos, con un daño estimado promedio del 80% sobre la superficie evaluada. Tampoco perdonó a las producciones de Molinos y Cachi, ni a los establecimientos frutihortícolas.
Con esos registros, la mesa de trabajo que integran productores, intendentes y representantes de INTA y Senasa, pidió al gobierno provincial declarar la emergencia por heladas. El plazo establecido fue desde el 12 de septiembre al 31 de marzo de 2028, por lo que quienes registren daños entre esas fechas serán alcanzados por las medidas de apoyo.

El decreto firmado por Sáenz establece que los productores vitivinícolas o frutihortícolas cuyos cultivos hayan sufrido daños superiores al 50% y deseen acceder a los beneficios previstos por la Ley Provincial N° 6.241 deberán presentar una denuncia de daños con carácter de Declaración Jurada.
Luego, la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, del Ministerio de Producción y Minería, será la encargada de recibir y controlar las presentaciones y emitir las certificaciones correspondientes.
“La respuesta frente a las heladas forma parte del trabajo que el Ministerio de Producción y Minería viene sosteniendo con la cadena vitivinícola para atender contingencias y acompañar sus necesidades productivas”, señaló el gobierno provincial, frente a una actividad que hace tiempo exige ampliar las medidas de ayuda frente a los altos costos, el bajo precio que luego tiene la uva y, como ahora, el impacto climático.
Durante 2026, Salta informa haber desembolsado “158 millones de pesos en financiamiento específico para cosecha, acarreo y elaboración”, además de articular “otras alternativas de asistencia para el sector”.





