A partir del 1° de enero de este año, el gobierno chino dispuso de cupos para la importación de carne vacuna. Lo hizo como medida antidumping, para proteger a sus productores e industriales de las crecientes importaciones.
La medida se tomó a inicios de año y desde entonces los importadores chinos salieron a comprar carne de forma casi desesperada porque, saben que el tonelaje autorizado es menor a las necesidades de su mercado, en especial por los recortes aplicados a Brasil. La Argentina tiene un cupo de 511 mil toneladas, semejante a lo exportado en 2025.
El cupo total es de 2,8 millones de toneladas y el año pasado las importaciones fueron por 3,3 millones de toneladas

El analista uruguayo Rafael Tardáguila se refirió al ritmo de las importaciones de carne de China: “Su aduana dio a conocer los datos de las importaciones del primer bimestre de este año y sumaron 630.000 toneladas de carne vacuna”.
El dato no es menor: “Ese volumen representa casi el 24% del total habilitado dentro de las cuotas, que es de 2,8 millones de toneladas”, detalló el experto, y recordó que operar por fuera de ese esquema es prácticamente inviable por la carga arancelaria. “Hay un 55% de arancel más el 12% dentro de cuota, lo cual hace virtualmente imposible la operativa por fuera de cuotas”.
Con ese ritmo, el panorama es claro: “Si se mantuviera este nivel de importaciones, China estaría completando la cuota en el entorno del mes de septiembre, y eso para el Mercosur significaría exportaciones hasta mediados de julio, no mucho más”.
El fenómeno, además, viene acompañado por una fuerte suba de precios. “Desde que se supo de esta limitante a la importación, a principios de enero, los precios han subido en torno al 20%”, indicó Tradáguila. Como referencia, mencionó que “el set de ocho cortes del delantero de Brasil pasó de unos 5.500 dólares a un eje de 7.000 dólares”, mientras que “el garrón y brazuelo están en el eje de 8.000 a 8.100 dólares”.
Sin embargo, Tardáguila puso una advertencia clave sobre la naturaleza de esta mejora: “No se trata de una China muy pujante en cuanto a su consumo, sino de una especulación de los importadores ante la posibilidad de quedarse sin cuota”.
Y remató con cautela: “Esta recuperación tan significativa de los precios se debe a una decisión política y no a condiciones de mercado. Y una decisión política puede ser revertida con otra decisión política”.
De acuerdo con la información que publican los exportadores, cortes como el garrón y brazuelo llegaron a los 8.000 dólares por tonelada contra los 6.500 de fines del año pasado. La vaca en 6 cortes se vende en 6.600 dólares la tonelada cuando meses atrás se negociaba en 5.800 dólares.
Estos precios confirman una suba de 15/20% desde el inicio de la medida de salvaguardia que determinó un cupo menor a las necesidades de importaciones de ese mercado.




