La ganadería argentina atraviesa momentos de celebración. Los precios de la hacienda están marcando niveles muy altos, y de esta forma se está dejando atrás un ciclo de varios años en los que la cría bovina no podía repuntar. La mejora en los precios, nuevas opciones de acuerdos comerciales para exportar, están generando condiciones fértiles para que los ganaderos reinviertan en la producción.
Muestra de esto es lo que sucedió durante la jornada de ayer miércoles, en un remate ganadero del centro de Buenos Aires. Allí, la firma Wallace S.A. celebró un remate con hacienda de cría en el que se alcanzaron muy buenos valores que dan cuenta del interés que hay entre los ganaderos, producto de la reinversión en el sector tras los muy buenos resultados económicos y productivos del 2025.
La subasta física tuvo lugar en la Sociedad Rural de Azul, Buenos Aires, donde se ofertaron 3.362 cabezas de 130 remitentes entre terneros y vacas para la reposición de rodeos de cría.
La novedad del caso radica en que las vacas con garantía de preñez se vendieron a 2.7 millones de pesos en promedio, aunque hubo lotes destacados en 2.9 millones de pesos. Cabe señalar que una vez destetado ese ternero se recupera la mitad de la inversión.
En este contexto, de acuerdo a lo que cuentan desde Azul, las vacas con cría se negociación a 1,5 millón de pesos, pero si le agrega el valor del ternero que se le desteta también alcanzaron los 2 mil dólares. En tanto, las vaquillonas preñadas tuvieron un precio algo superior ya que llegaron a 2.9 millones de pesos.
Estos precios son tan altos en términos históricos debido en parte a la mayor demanda de hacienda debido al buen presente y a las perspectivas del sector y de la economía, pero también gracias al estancado valor del dólar.
“La demanda por este tipo de haciendas respondió muy bien, sobre todo cuando se negociaron los mejores lotes. Aunque hay que destacar que fueron haciendas generales y esto da cuenta de que se está recomponiendo el interés por reponer rodeos y eso se refleja en los valores” dijo Juan Wallace, titular de la firma.
Luego agregó: “De todos los remates que vi, es el primero en el que se alcanzan esos precios por los vientres”.
Es que si se toma en consideración que históricamente el valor promedio de las vacas rondó los 700 dólares, su valor actual es tres veces superior a ese rango y diez veces mayor a los que hubo en las peores épocas.
Gracias a la sequía de 2009 y con el gobierno de Cristina Fernández interviniendo exportaciones, los precios de la hacienda caían, y una vaca podía llegar a valer entre 250 y 300 dólares. Fueron los años de una liquidación brutal en la que se perdieron 10 millones de animales que, a precio de hoy, sumarían miles de millones en desinversión ganadera.
En el remate de Wallace los terneros alcanzaron también precios muy buenos que ya se venían dando en otros remates. Las cotizaciones en esta subasta fueron de los 6.000 a 7.000 pesos por terneros de 180 a 230 kilos.
Wallace vendió terneros de 160 kilos en 7.300 pesos, de 200 kilos en 7.050 pesos y más pesados de 269 kilos en 5.539 pesos. Medido por unidad, esos terneros costaron 1.4 millón de pesos, es decir, mil dólares la unidad.
La demanda de terneros es muy firme, hay criadores con buena oferta forrajera que pueden ralentizar la salida de sus campos, aunque el precio es muy tentador y al no haber créditos al alcance de la mano lo que queda es echar mano a la venta de hacienda. Eso demora la reposición de vientres, muchos hacen toma de precios vendiendo sus terneras.
Wallace vendió varios de los mejores lotes cerca de 1,4 millón de pesos, aunque algunos más destacados y pesados hicieron valores un poco más altos.




