A partir del mes de abril, el de adquisición del biodiésel por tonelada, cuyo destino sea la mezcla obligatoria con gasoil, se ubicará en 1.808.690 pesos. Este valor regirá hasta la publicación de uno nuevo que lo reemplace.
Curiosamente, en un contexto de fuerte suba de los combustibles no renovables por el impacto de la Guerra en Medio Oriente, esto supone una rebaja de los precios que cobrarán quienes abastecen de ese biocombustible a las petroleras. La última fijación de los precios del biodiésel, correspondiente a febrero, había sido de 1.842.796 pesos por tonelada, es decir unos 34 mil pesos más caro que el valor fijado ahora. Hace un año, en abril de 2025, ese mismo precio de venta para el corte obligatorio del gasoil era de 1.192.226 pesos por tonelada.
El valor actualizado del biodiésel con destino refinerías para el presente mes de abril es equivalente a 1547 $/litro sin impuestos. Para tener una referencia, el precio de venta del gasoil común y especial en surtidor supera los 2100 y 2200 $/litro (incluyendo impuestos).
El nuevo valor lo estipuló la resolución 81/2026, publicada por la Secretaría de Energía, a la que periódicamente le corresponde determinar y publicar los precios a los cuales deberá llevarse a cabo la comercialización de los biocombustibles, destinados a su mezcla con combustibles fósiles, en el marco de la Ley 27.640.
De acuerdo con la norma, “el plazo de pago del biodiésel no podrá exceder, en ningún caso, los 7 días corridos a contar desde la fecha de la factura correspondiente”.
Curiosamente, además de esta rebaja inusual, la medida no vino acompañada con la publicación adicional del precio del bioetanol, utilizado para cortar las naftas.
Fue esta semana que, mediante la resolución 79/2026, esta misma cartera habilitó la posibilidad de aumentar el uso interno de biocombustibles, con el objetivo de asegurar el abastecimiento e intentar amortiguar el impacto del conflicto bélico en Medio Oriente en el surtidor.
En concreto, esa medida modifica los parámetros de calidad de los combustibles para habilitar a las empresas refinadoras a emplear hasta un 15% de bioetanol en naftas y hasta un 20% de biodiésel en gasoil. El mínimo obligatorio sigue siendo del 12% en bioetanol y del 7,5% en biodiésel. Pero ahora, de manera voluntaria, las petroleras podrán incrementar esas mezclas.





