Los frigoríficos exportadores de Brasil recibieron un revés y atraviesan días de tensión. Sucede que finalmente se conoció la decisión de la Aduana de China (GACC) de rechazar el pedido para no contabilizar en la cuota de exportación de carne asignada aquello que ya estaba en tránsito antes del 1° de enero de este año, momento en que entró en vigencia la salvaguardia.
A finales del 2025, el gigante asiático impuso un límite a la importación de carne desde otros países, como forma de evitar mayores perjuicios a la ganadería local. Mientras que Argentina respiró al recibir un cupo de 511 mil toneladas, una cifra apenas superior a las 499.693 toneladas enviadas a ese destino, Brasil se anotició con que deberá reducir sus embarques durante 2026, al recibir un cupo de 1,106 millones de toneladas, muy por debajo de las 1,46 millones que envío en los últimos 12 meses.
En este escenario, el país vecino solicitó a China no tener en cuenta la carne que viajaba en barco hacia ese destino días antes de la implementación de este límite, el 1° de enero, debido a que el cupo total se reduciría todavía más. Pero según contó la consultora uruguaya Tardáguila, la definición oficial de la Aduana de China fue negativa, lo que dejaría a los exportadores de carne de ese país con un volumen significativamente menor, en el orden de las 700 mil toneladas para todo 2026.
Pero eso no fue todo, porque las autoridades chinas también rechazaron el planteo de Brasil de permitir utilizar aquellos porcentajes de cuota que no serían ocupados por otros proveedores.
El panorama, que se torna cada vez más oscuro, obligó a los frigoríficos nucleados en la Asociación de Exportadores (Abiec) a presionar al gobierno –en sintonía con lo que ocurre en Argentina- para que sea él quien distribuya el cupo de exportación, evitando así problemas entre competidores.
A la espera de una resolución por parte del Ministerio de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento (MAPA), los exportadores plantean que la distribución se realice tomando en cuenta los cuenta los volúmenes exportados por cada empresa en años anteriores, dejando un porcentaje para eventuales nuevos exportadores.
Según dio cuenta Tardáguila, durante la última edición de la Gulfood se rumoreaba que de prosperar esa estrategia el grupo JBS obtendría una cuota de 350 mil toneladas, Minerva Foods de 120 mil y MBRF de 100 mil toneladas.
Días atrás Bichos de Campo daba cuenta de una tensión similar al interior del mercado argentino, donde la industria frigorífica analiza la mejor manera para coordinar sus embarques y evitar abarrotar de carne a China durante el primer semestre del año.
De ocurrir eso, no solo se daría una baja de precios en la carne vendida a ese destino, sino que se provocaría también una suba en los precios de la hacienda, dejando a varias industrias en rojo.
La intervención estatal –en un contexto signado por la “anti-intervención”- no sería opción teniendo en cuenta la directiva china de que los Estados no acciones de ninguna manera dentro de ese mercado, justamente para evitar más dumping.
Por eso, semanas atrás, la Secretaría de Agricultura determinó que el sistema de administración que se aplicaría a esa cuota sería la de “primero llegado, primero vencido”. En criollo, la cuota se va consumiendo por orden de llegada hasta que se termine.





