La tensión entre dos de las entidades que conforman la Mesa de Enlace quedó expuesta en horas de la tarde de este jueves luego de conocerse un comunicado de prensa emitido por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) dirigido especialmente a Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA).
El documento, firmado por el presidente de CRA Carlos Castagnani, exige respuestas públicas de Pino, tras declaraciones mediáticas de Andrés Costamagna, director de la SRA, vertidas al medio Canal Rural.
En el duro comunicado CRA asegura: “Nos dirigimos a usted con motivo de las manifestaciones públicas efectuadas por el Director de esa entidad, Sr. Andrés Costamagna, durante una entrevista en Canal Rural el día de la fecha en la que, al referirse a la actuación y posición institucional de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), formuló expresiones que consideramos agraviantes, descalificatorias y carentes del respeto que debe primar en el vínculo entre instituciones que comparten la representación gremial del sector agropecuario”.
En concreto, lo que CRA exige tiene que ver con aseveraciones del experto ganadero: “Nos preocupan las afirmaciones mediante las cuales atribuyó a CRA una supuesta conducta de «desinformar», «comunicar erróneamente» y adoptar una posición de «negacionismo extremo», así como las consideraciones posteriores respecto de la “irresponsabilidad de sus dirigentes”.
Aquí la entrevista que desató el conficto:
Al respecto, Castagnani afirmó: “No se trata de una diferencia de criterios, perfectamente legítima y hasta necesaria en el ámbito de la representación gremial, sino de descalificaciones públicas hacia una entidad y sus autoridades que, no solo ofenden y no contribuyen al diálogo ni al trabajo conjunto que el sector requiere”.
CRA exige además, que se tomen cartas en el asunto: “Solicitamos a usted (por Pino) que nos informe expresamente si tales manifestaciones responden a la posición institucional de la Sociedad Rural Argentina o si, por el contrario, constituyen apreciaciones personales de su Director, que no representan ni comprometen el pensamiento de esa entidad, para con CRA”.
“En caso de que la SRA no comparta ni avale esas expresiones, entendemos que corresponde que así lo haga saber públicamente y que requiera al mencionado Director la correspondiente rectificación, en los mismos términos y por los medios en que fueron formuladas”, agregaron después.
Para finalizar el reclamo, los ruralistas de CRA expresaron: “Creemos que las diferencias de enfoque y de estrategias gremiales deben dirimirse con argumentos y dentro de un marco de respeto institucional. Lo contrario supone deteriorar innecesariamente una relación entre entidades que tienen responsabilidades frente a sus asociados y al conjunto de la sociedad”.
La relación entre CRA y SRA atraviesa desde hace varios meses una disputa por la representación territorial de los productores agropecuarios, que tiene como principal protagonista al presidente de la entidad de Palermo, Nicolás Pino.
En CRA observan con creciente preocupación la estrategia de la SRA de ampliar su presencia en el interior y establecer vínculos directos con sociedades rurales que ya forman parte de la estructura confederada.
El 5 de octubre, la Rural ya tenía incorporadas a su Consejo Federal unas 137 entidades de base, de las cuales alrededor de 63 también pertenecían a CRA. La tensión se explica, además, por la creciente influencia política de Pino y su buena relación con el presidente Javier Milei y el equipo económico, que lo convirtieron en uno de los interlocutores más cercanos del Gobierno dentro del sector agropecuario.
Las diferencias también se trasladaron a cuestiones concretas de política agropecuaria, como la reforma del sistema de vacunación contra la fiebre aftosa. Mientras Pino había defendido la posibilidad de que los productores eligieran libremente quién vacuna sus rodeos, CRA salió a rechazar esa alternativa por considerar que podía debilitar el esquema sanitario sostenido por las fundaciones rurales, muchas de ellas vinculadas con su propia estructura territorial.
La disputa tuvo un nuevo capítulo en octubre, cuando la Sociedad Rural de La Paz, en Entre Ríos, decidió abandonar el Consejo Federal de la SRA y denunció “reiterados atropellos institucionales” por parte de la conducción nacional, a la que acusó de contactar directamente a entidades locales sin respetar las estructuras provinciales.
El vicepresidente primero de CRA, José Colombatto, también cuestionó esos movimientos y reclamó fortalecer la representación desde el territorio. Aunque ambas organizaciones continúan compartiendo la Mesa de Enlace, las diferencias dejaron al descubierto una competencia por el liderazgo y la interlocución política del sector, que se acentúan ahora tras conocerse el pedido de rectificación de CRA a los dichos de Costamagna.





