Es muy sugestivo que el anuncio se conociera a pocas horas de que el conteo de los votos en las elecciones legislativas de los Estados Unidos diera por ganador a la oposición demócrata y como gran perdedor al presidente Donald Trump. Este política había promovido con intensidad que las grandes marcas norteamericanas volvieran a concentra la producción fabril en su país, y amenazaba con altos aranceles a quienes así no lo hicieran.
Lo cierto es que apenas pasó la elección, la fabricante de maquinaria John Deere anunció una reestructuración industrial que implica el traslado de la producción de cosechadoras de caña de azúcar de los Estados Unidos a Brasil. Todo un símbolo de los tiempos.
A partir del año fiscal 2029, la planta ya montada por esa empresa en Catalão, un municipio del estado de Goiás, concentrará la fabricación de este tipo de equipos a escala global. Esa decisión se entiende ya que Brasil es el principal productor de caña de azúcar del mundo.
Actualmente, la fábrica de Thibodaux, en Luisiana, produce aproximadamente 35 cosechadoras de caña de azúcar al año para el mercado estadounidense. La planta brasileña ya fabrica este equipo. Según la empresa, concentrar las operaciones en Catalão permitirá acercar la producción a los principales mercados de consumo en Sudamérica y aumentar la eficiencia industrial.
La trayectoria de John Deere en el sector de la cosecha de caña de azúcar en Brasil comenzó en 1998, cuando la empresa adquirió Cameco Industries, fabricante de maquinaria específica para el sector. En 1999, se inauguró la fábrica de Catalão. En 2002, la operación se integró oficialmente a John Deere.

En 2020 se inició la producción de la CH950, una cosechadora que permite la recolección simultánea de dos hileras de caña de azúcar. Más recientemente, en 2026, la fábrica comenzó a producir los pulverizadores de las series M y 400R, así como las cosechadoras de caña de azúcar CH7 y CH9.
Como para enfurecer a Trump, la compañía también prevé el cierre de dos fábricas en Norteamérica. De hecho, la reestructuración también implicará el traslado de la fabricación y producción de la planta de Ottumwa, Iowa, a Des Moines, también en Iowa. Este traslado se llevará a cabo a finales de los años fiscales 2027 y 2028, respectivamente. Una vez finalizado, John Deere tiene previsto cerrar la planta.
La producción de los pulverizadores Hagie STS también sufrirá cambios. A partir del año fiscal 2028, la fabricación se trasladará de Clarion, Iowa, a Thibodaux. La empresa tiene previsto cesar las operaciones de fabricación en Clarion para el año fiscal 2029.





