Investigadores del INTA y el Conicet desarrollaron en Salta un bioinsumo elaborado a partir de un microorganismo nativo que mostró capacidad para controlar hongos patógenos y favorecer el desarrollo vegetal. El producto apunta a cultivos regionales como el poroto, el garbanzo y el tabaco.
El desarrollo se denomina TrichoNOA-Salta y está basado en una cepa nativa del hongo Trichoderma afroharzianum, identificada como Th15. El microorganismo fue aislado y seleccionado en el Noroeste Argentino, una característica que podría favorecer su adaptación a las condiciones ambientales de la región.

En ensayos de laboratorio, la cepa logró inhibir entre el 60% y el 74% del crecimiento de hongos fitopatógenos del suelo. Además, en pruebas realizadas en invernadero, redujo las infecciones provocadas por Rhizoctonia solani en tabaco y poroto, dos cultivos afectados por enfermedades capaces de comprometer su desarrollo.
El trabajo también identificó efectos favorables sobre la germinación, el crecimiento de las plantas y el desarrollo de sus raíces. De esta manera, el bioinsumo combina dos funciones de interés agronómico, el control biológico de patógenos y la estimulación del crecimiento vegetal.
El uso de microorganismos benéficos constituye una de las líneas de investigación orientadas a ampliar las herramientas disponibles para el manejo sanitario de los cultivos. En este caso, el origen nativo de la cepa es un aspecto relevante, aunque los resultados obtenidos hasta ahora corresponden a ensayos de laboratorio e invernadero y todavía deben avanzar hacia una validación en condiciones productivas.
TrichoNOA-Salta recibió el reconocimiento de “Bioproducto argentino” en la categoría Investigación. El próximo desafío será escalar su producción y realizar ensayos a campo para evaluar su comportamiento en situaciones reales de cultivo y avanzar en su posible llegada al mercado.




