Sacar la hacienda de las islas antes de que avance una creciente del río Paraná no es una tarea sencilla. Tanto es así que, para evacuar un rodeo de 500 animales en Villa Urquiza, Entre Ríos, se necesitan unos 18 viajes fluviales, 12 personas y 3 días de trabajo. Así lo estimó un relevamiento del INTA Paraná, que analizó la logística necesaria para trasladar el ganado en distintas zonas de islas y determinar en qué momento conviene iniciar el operativo.
El trabajo comparó tres casos: Villa Urquiza, las islas de Victoria y una zona próxima a Puerto Gaboto. Los resultados mostraron que no existe una altura del río que pueda tomarse como referencia para todos los establecimientos, ya que la topografía, las distancias hasta los embarcaderos, las posibilidades de acceso a los corrales y la disponibilidad de transporte condicionan los tiempos de evacuación.

Ernesto Massa, especialista en ganadería de islas del INTA Paraná, explicó que, en el caso de Villa Urquiza, el cálculo de 18 viajes para retirar 500 animales contempla embarcaciones con capacidad para transportar 29 cabezas cada una. Para concretar la evacuación dentro de un plazo seguro, resulta indispensable coordinar previamente el personal, las embarcaciones y los lugares donde se recibirá la hacienda.
“El tiempo también es una variable crítica”, advirtió Massa. Mientras que en Villa Urquiza se necesitan aproximadamente 3 días para completar el traslado, en Victoria se estimó una ventana operativa de entre 3 y 4 días, con tiempos de navegación que pueden extenderse de 4,5 a 6 horas durante la creciente.
“Una demora, la falta de embarcaciones o una dificultad en la carga pueden reducir rápidamente el margen de seguridad”, agregó el especialista.

Además de calcular los recursos necesarios para evacuar los rodeos, el relevamiento buscó determinar en qué momento debe tomarse esa decisión. Y allí apareció otra conclusión importante: las alturas del río que representan un riesgo no son las mismas para todos los campos.
“En Villa Urquiza, por ejemplo, la pérdida de superficie comienza cerca de los 4,30 metros y la alerta interna se ubica en 4,70 metros, según la referencia del hidrómetro de Paraná”, explicó Matías Martínez, especialista en economía del INTA Paraná.
La situación es diferente en las otras zonas estudiadas. Según detalló el investigador, en Victoria “el establecimiento relevado pierde toda la tierra disponible cuando el registro del puerto de Rosario llega a 4,50 metros. En el caso cercano a Puerto Gaboto, el albardón permite sostener parte del rodeo hasta alturas mayores, siempre que haya alimento disponible”.
“No existe una única altura del río válida para tomar decisiones en el conjunto de las islas”, subrayó Martínez. Por eso, recomendó que cada establecimiento identifique su estación hidrométrica de referencia y relacione esos registros con lo que ocurre dentro del campo: desde la pérdida de superficie aprovechable hasta las dificultades para acceder a los corrales o la necesidad de suplementar la alimentación.
El INTA también advirtió que la evacuación no termina cuando los animales abandonan las islas. El traslado implica disponer de camiones, campos receptores, reservas forrajeras, agua, atención sanitaria y personal suficiente para sostener el rodeo durante todo el período de inundación. A eso se suman posibles pérdidas de peso, mortandad, daños en la infraestructura y los costos del posterior regreso.
“La duración de la creciente es una variable central. De acuerdo con el relevamiento, contar con reservas y acuerdos operativos previos ayuda a mantener disponibles la alimentación, el agua, la sanidad, el alojamiento y los servicios necesarios”, destacó Massa.
Frente a este escenario, los técnicos recomendaron establecer dos niveles de referencia para cada campo: uno que active la preparación del operativo y otro que determine la salida de los animales. Ambos deben fijarse antes de que el avance del agua impida acceder a los corrales o embarcaderos.
También aconsejaron mantener actualizado el inventario de hacienda, definir prioridades de extracción según las categorías y los pesos de los animales, verificar la capacidad efectiva de las embarcaciones y coordinar con anticipación los medios de transporte y los establecimientos receptores. Todo ello, tomando como referencia los pronósticos hidrológicos oficiales actualizados.





Naaaaaaaaaaaaaaaaa…eso en Mileilandia no existe. Argenlandia es acá…Milei y su pais del imaginario sólo mirá a Trump y sus perros y hasta habla con su perro muerto…naaaaa! esta noticia no es de esta realidad maravillosa que “vivimos” acá…Pero para el que perdió y se come los mocos hoy. Le va a pegar de frente, y lo va ha debastar. La lluvia…no es un bien escasos, es un capital. Que si se sabe manipular(cosa que es totalmente cierto, sino miren el Caso Salto con 400 mm en sólo 2 horas). Van por tu heladera y tu estómago también. ¿Vos que estar sacando tu hacienda semihambreada seguirás llendo a votar el año que viene?…