Luego varios días de paralización en la actividad portuaria, el Gobierno Nacional dio marcha atrás en su intento de desregular por completo la actividad del practicaje en Argentina.
Luego de horas frenéticas que finalizaron con el corte de los cupos de carga de granos los buques por parte de algunas exportadoras, el gobierno decidió dar marcha atrás y aceptar las exigencias de los prácticos, quienes aseguraron volver a sus puestos de trabajo, aceptando una reducción en los precios de las tarifas que ofrecen, del orden del 20%.
Se trató de una amplia desregulación del servicio de practicaje y pilotaje, una actividad clave para la navegación en puertos y vías fluviales. La medida que fue publicada en el Boletín Oficial como Decreto 690/2026, establecía que la contratación del servicio sea libre, sin obligación de recurrir a las actuales corporaciones o colegios profesionales que concentran la actividad.
“El Gobierno Nacional alcanzó un acuerdo con los representantes del sector de practicaje que contempla una reducción del 20% en las tarifas y el restablecimiento de las tareas de asistencia a la navegación de buques. En el marco del entendimiento alcanzado, se resolvió suspender la aplicación del decreto de desregulación del servicio de practicaje y conformar una mesa de trabajo para analizar los distintos aspectos vinculados a la actividad”, esgrimió el Gobierno Nacional en un comunicado.
A su vez, explicaron: “La instancia de diálogo será coordinada por el Gobierno Nacional, con participación de las áreas de Seguridad, Defensa y otros organismos competentes, y tendrá como objetivo avanzar en la revisión de los puntos contemplados en la normativa de desregulación. Los representantes del sector retomarán las tareas de manera inmediata, mientras continúan las conversaciones en el marco de la mesa de trabajo hasta alcanzar un acuerdo definitivo sobre los distintos puntos abordados”.
La medida de suspensión del decreto y la normalización del servicio llegó tras una mesa de negociación entre el Gobierno Nacional y la cámara sectorial de los capitanes. En horas de la tarde de este martes se reunieron en la ciudad de Buenos Aires, en la sede del Ministerio de Seguridad. El gobierno nacional exigió una reducción del 30% en las tarifas que cobran los prácticos, quienes pretendían reducir 10%. Finalmente se resolvió negociar la reducción en 20% y devolver las prestaciones de inmediato.
Dicha medida establecía que podían prestar el servicio capitanes extranjeros, siempre que acrediten competencia técnica y dominio del idioma inglés, bajo el argumento oficial que se consideraba como “cerrado” y con prácticas de cartelización.
La resolución también eliminaba tarifarios obligatorios y permitía que los precios se definan por acuerdo entre partes. Según el Ejecutivo, el objetivo es abrir el mercado, reducir costos operativos y facilitar la llegada de nuevos oferentes.
Esto generó un fuerte rechazo de los prácticos, que son quienes maniobran los grandes buques que llegan a cargar granos y otros productos, que decidieron dejar de prestar sus servicios, dejando paralizada la actividad portuaria a nivel nacional.
“El practicaje está totalmente desregulado hace 35 años. Lo que hace este decreto es modificar condiciones y requerimientos clave y aumentar exponencialmente los riesgos de la navegación”, señaló horas antes a Bichos de Campo John Ryan, capitán de ultramar y actual presidente de la Cámara de Actividades de Practicaje y Pilotaje.
En tanto, la Prefectura Naval Argentina intimó durante la mañana de este martes a 536 profesionales del servicio de practicaje y pilotaje a retomar de manera inmediata sus tareas, en un intento del Gobierno nacional por destrabar el paro que mantiene afectada la actividad en las principales terminales del país.
La decisión fue oficializada mediante un edicto publicado en el Boletín Oficial, en el que la Prefectura ordena a los profesionales volver a prestar el servicio previsto en el Decreto 690/2026, norma que modificó el régimen de practicaje y pilotaje. La fuerza de seguridad incluso advirtió que el incumplimiento podrá derivar en sanciones disciplinarias y hasta en denuncias penales, al considerar que se trata de un servicio público regulado por la Ley de Navegación.
a Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) expresó este lunes “su más profunda preocupación ante la severa parálisis que afecta la operatoria en las terminales portuarias de la Vía Navegable Troncal y los principales nodos marítimos del país, como consecuencia de la interrupción del servicio de practicaje y pilotaje”.
“La interrupción de la maniobra de buques no es una disputa sectorial aislada; representa un freno directo e inmediato sobre la economía nacional”, alertaron los administradores de los puertos privados, la mayoría de ellos dedicados a granos y subproductos. La cámara retrató: “La acumulación de buques fondeados y demorados interrumpe el flujo normal de las exportaciones e importaciones, deteniendo de forma inmediata el ingreso de divisas fundamentales para la estabilidad macroeconómica del país”.
Y amplió: “El freno portuario genera un efecto dominó que paraliza el transporte terrestre (camiones y ferrocarriles), colapsa la capacidad de acopio en las terminales y desabastece a insumos industriales y energéticos estratégicos para la producción local”.
Desde la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC) habían reclamado una salida urgente del conflicto para evitar mayores pérdidas. “Hoy no sale ni entra un solo barco a todos los puertos agroindustriales de la Argentina. Esto es altamente costoso y por eso estamos urgiendo que se busque una solución lo antes posible”, advirtió el presidente de esa entidad, Gustavo Idígoras.
En concreto, fuentes del sector logístico habían confirmado a Bichos de Campo que la planta de Aceitera General Deheza (AGD) en Timbúes, ya no tenía cupos disponibles ni para este martes ni para el miércoles. Y si el conflicto continuaba, tampoco habría lugar para asignar nuevos turnos. La situación había empezado a repetirse, aunque con distinta intensidad, en otras terminales del complejo agroexportador del Gran Rosario. En Cargill Alvear todavía continúan recibiendo mercadería, pero desde la operatoria reconocieron que probablemente entre este martes y el miércoles comiencen a restringir los cupos si los barcos siguen sin poder ingresar a los puertos, algo promete normalizarse en las próximas horas.




