Entre las perlitas que dejó la última edición de la Exposición de Palermo, la propuesta de La Rural Semillería es una de las más destacadas. La empresa familiar nacida en San Isidro durante la década de los 90, y con 30 años de asistencia ininterrumpida a esa muestra, sorprendió a los visitantes con una curiosa iniciativa: tener un micro viñedo en cualquier patio o balcón de la ciudad.
La convivencia de esa planta salida de la geografía vitivinícola cuyana con los típicos potus, ficus y suculentas de adornan balcones porteños, es más que posible y fue explicada a Bichos de Campo por Verónica Clement, una de las dueñas de esa firma.

“Nosotros traemos plantas a raíz desnuda que efectivamente vienen de Mendoza y se están cultivando allá. Se trata de una muy resistente que, a diferencia de lo que uno piensa, puede trasladarse de una región a otra y ser plantada acá. Lo que hacemos es elegir las variedades que son más tolerantes a las plagas y enfermedades que tenemos por nuestro clima más húmedo. Podemos cultivar plantas tanto para vino como para uva de mesa”, contó Clement.
Lejos de tratarse de un experimento, La Rural Semillería comercializa estos ejemplares desde hace varios años, al punto tal de ya tener varios clientes con sus pequeños viñedos en marcha.
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“Es algo bastante novedoso pero empieza a haber vid en Buenos Aires. En Cardales, donde tenemos nuestra sucursal, hay un viñedo bastante conocido que ya produce su propio vino”, señaló Clement, que invitó a los curiosos a animarse a tener una producción propia de la variedad malbec.
“Con una planta de vid sacás una cosecha pequeña. Si es para diversión, para compartir con tus amigos tu botellita de vino casero o patero, lo podés hacer. Ya hace tres o cuatro años que traemos este producto y el éxito que tiene es bárbaro”, afirmó.
La Rural Semillería fue fundada por el padre de Verónica y hoy es manejada principalmente por sus hermanos, quienes atienden distintas partes del negocio.
“Tenemos a dos ingenieros agrónomos, a una arquitecta y yo soy paisajista. Uno de mis hermanos es también enólogo y ya elabora su propio vino con la marca Primal”, celebró Clement.
Y concluyó: “Como política de la empresa nosotros tratamos de atender a los clientes y no que solo vengan y compren. Porque si se llevan algo que luego no funciona, es un cliente perdido. Nosotros queremos que se lleven casos de éxito a su casa”.





