Los feedlots comenzaron julio con una ocupación del 76,3%, un nivel que sigue siendo muy elevado y que refleja que el sistema continúa trabajando con una gran cantidad de hacienda encerrada. Sin embargo, por primera vez en varios meses, el stock mostró una leve baja, ya que los establecimientos empezaron lentamente a vaciarse a medida que los egresos superaron a los ingresos.
El informe mensual de la Cámara Argentina de Feedlot indica que el índice de ocupación cayó desde el 77,8% registrado un mes antes al 76,3% actual, mientras que el Índice de Reposición Feedlot (IRF) fue de 0,88, lo que significa que ingresaron apenas 88 animales por cada 100 vendidos. Además, el 53% de las empresas relevadas reportó encontrarse en proceso de vaciado, contra un 44% que todavía continúa llenando corrales.

Pese a ese cambio de tendencia, la rentabilidad del negocio mostró una mejora respecto de junio. Según el modelo económico de la entidad, el margen bruto antes de intereses e impuestos alcanzó los 75.165 pesos por cabeza sobre una inversión de 1.603.875 pesos, equivalente a una renta cercana al 4,6%, redondeada en el informe al 5%.
La mejora estuvo impulsada principalmente por el ajuste bajista que registró el precio de la invernada durante las últimas semanas. Esa corrección permitió reducir la brecha entre el valor del ternero y el del novillo terminado, que pasó del 48% al 42%. Si bien esa diferencia continúa siendo históricamente elevada y sigue condicionando el negocio del engorde a corral, representa un alivio frente al escenario del mes anterior.
A eso se suma una relación insumo-producto que continúa siendo favorable. La equivalencia carne-maíz se mantiene en torno de 16 a 1, un nivel considerado bueno para la actividad porque permite compensar, al menos parcialmente, el mayor costo relativo de la reposición.
Otro dato que confirma los cambios que atraviesa la actividad es el creciente protagonismo de los frigoríficos exportadores en el engorde a corral. De acuerdo con la encuesta de la Cámara, el 60% de la hacienda encerrada tiene como destino la exportación, mientras que en los establecimientos que trabajan bajo la modalidad de hotelería el 70% de los animales pertenece a la industria frigorífica.

Ese proceso también se refleja en las ventas. Del total de hacienda que salió de los feedlots durante el último mes, el 37% terminó abasteciendo a la exportación, una participación que evidencia el fuerte crecimiento que vienen mostrando los frigoríficos exportadores en la terminación de animales y el acelerado proceso de integración para asegurarse el abastecimiento de su propia materia prima.
Mientras tanto, el stock nacional continúa en niveles muy altos. De acuerdo con los registros del Senasa, actualmente hay más de dos millones de bovinos encerrados en feedlots, un volumen que garantiza una oferta abundante de hacienda terminada para los próximos meses y que explica por qué, pese al inicio del vaciado de algunos corrales, la ocupación todavía se mantiene entre las más elevadas de los últimos años.





