Las lluvias del otoño encendieron las alarmas entre los productores del centro y oeste bonaerense que temen nuevas inundaciones si se cumple el pronóstico que indica la llegada de El Niño en los próximos meses.
Las napas están cargadas, ingresa agua desde distintas cuencas y los pronósticos climáticos hablan de importantes lluvias.
Para los productores de Bolívar el problema no termina ahí: aseguran que la red vial rural continúa abandonada pese a los millonarios recursos que recauda el municipio a través de la tasa vial.
Fernando Ravaglia, productor y consultor agropecuario de Bolívar, describió un escenario que combina exceso de agua, caminos destruidos y una fuerte denuncia por el presunto desvío de fondos que deberían destinarse al mantenimiento de la infraestructura rural.

“La situación del agua y la de los caminos son dos cosas diferentes, pero hoy se juntan. Las napas están bastante cargadas, entramos al invierno con las lluvias de los últimos meses y con agua que viene de otras zonas, primero por el arroyo Vallimanca y ahora también por todas las precipitaciones que hubo en el sur de Córdoba”, explicó.
Según indicó, la zona más comprometida es el norte del partido, en el límite con Carlos Casares. “Por ahí está entrando más agua. Del lado del Vallimanca bajó un poquito, pero seguimos con el agua al ras”, señaló.
En ese contexto, el estado de los caminos rurales agrava aún más la situación. “Los caminos siguen igual, abandonados, mientras nos prometen estudios y convenios con universidades. Firman convenios y sacan la foto como diciendo que están haciendo algo, pero mientras tanto nosotros seguimos aislados en el campo y los chicos no pueden ir al colegio. Es la historia de siempre”, lamentó.
Ravaglia aseguró que el deterioro es tan grande que “desafío a cualquiera a hacer un rally por esos caminos, porque terminan en la banquina o dentro de una zanja”.
El productor reconoció que la mayor preocupación pasa por la posibilidad de un nuevo ciclo lluvioso intenso. “Estamos rezando para que no se cumplan los pronósticos del Super Niño y de las lluvias extraordinarias. Porque si pasa eso voy a tener que comprarme un gomón con motor fuera de borda para volver al campo por el canal en el que se transforma el camino, como ya ocurrió el año pasado”, graficó.
Pero además de cuestionar la falta de obras, Ravaglia apuntó directamente contra el manejo de los recursos provenientes de la tasa vial.
“Bolívar tiene unas 500.000 hectáreas y la tasa vial equivale aproximadamente a seis kilos de novillo por hectárea al año. Son miles de millones de pesos. El problema es que por ordenanza el municipio tiene que destinar el 80% de esa recaudación al mantenimiento de los caminos, pero ya es la tercera vez que el Tribunal de Cuentas confirma que no llega ni al 40%”, denunció.
Los números correspondientes a 2025 muestran, según explicó, una diferencia todavía mayor. “Se recaudaron 4.800 millones de pesos. El 80% que debía destinarse a caminos eran 3.800 millones, pero apenas aparecen gastos por 1.500 millones, es decir alrededor del 30%.”
Ravaglia aclaró además que esa cifra ni siquiera representa el verdadero costo del mantenimiento. “Cuando uno revisa las cuentas encuentra solamente combustible. Parece que nunca se rompió una máquina, nunca hubo que comprar una cubierta ni hacer una reparación. Es un dibujo”, afirmó.
El productor también sostuvo que muchos establecimientos dejaron de pagar la tasa vial cansados de no recibir contraprestaciones. “Eso tampoco es la solución, porque después se genera la discusión de que hasta que no pagues no te arreglo el camino y hasta que no me arregles el camino no pago. Pero la realidad es que los recursos existen.”
En su opinión, el problema pasa por el destino de esos fondos. “Nadie dice que se los roben, pero sí que los derivan a otras áreas. En el campo no están los votos; el campo pone la plata y el dinero termina gastándose en el pueblo para mantener contentos a los votantes, mientras abandonan al sector que genera esos recursos”.
Frente a esa situación, un grupo de productores inició hace tres años una demanda judicial que busca tanto el reconocimiento del incumplimiento municipal como la devolución del dinero abonado por una tasa que, sostienen, nunca fue utilizada para el fin previsto.
La causa es patrocinada por la productora y abogada Alejandra Córdoba, quien también impulsa acciones similares en el partido vecino de Carlos Casares.
“Somos 18 productores los que finalmente decidimos iniciar acciones legales por cansancio. El juez avaló la demanda, pero el municipio apeló y hace exactamente un año que el expediente duerme en la Cámara Contencioso Administrativa de Mar del Plata”, contó Ravaglia.
Mientras tanto, los demandantes deben seguir pagando la tasa para que el proceso judicial no se caiga.
“Yo pago más de un millón de pesos por mes de tasa vial para apenas seis kilómetros de camino y lo tengo destruido. Pero si dejo de pagar, el juez puede decir que el municipio no tiene recursos para hacer las obras y perjudicar mi reclamo. Es una situación absurda”, cuestionó.
Con otro período de lluvias que podría complicar nuevamente a gran parte de la provincia de Buenos Aires, los productores advierten que la falta de inversión en los caminos rurales puede volver a dejar aisladas a familias enteras, con consecuencias productivas y sociales que se repiten campaña tras campaña.





