El conflicto por el suministro de gas en el NOA no se detiene. A la decisión de la industria citrícola de detener su cosecha para evitar una industrialización de los limones, ahora se sumó la Unión Industrial Tucumana, que entre sus filas tiene a la poderosa industria azucarera.
Durante el día de hoy, la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (ACNOA), que nuclea a las grandes exportadoras de limón de Tucumán y la región, lanzó un comunicado alertando que la falta de gas natural y el salto de los costos energéticos ponen en riesgo la continuidad de la zafra y la campaña 2026 en toda la zona.
Es que en mayo, tras gestiones urgentes del gobernador tucumano Osvaldo Jaldo y el ministro Luis Caputo, la Secretaría de Energía se había comprometido a intervenir en 72 horas para garantizar que el gas de la Cuenca Norte (unos 2,5 millones de m³ diarios) llegara a precios razonables a las industrias citrícolas y azucareras del NOA. Según ACNOA, ese compromiso no se cumplió.
Ante este panorama, las plantas tucumanas entraron en esquema de “Rampa 0” (restricción severa de gas), lo que las obliga a evaluar parar por completo la producción, porque el volumen disponible de gas de red no alcanza para sostener el proceso. La alternativa —comprar GNL en el mercado internacional— tampoco es viable: el precio llegó a 24 dólares por millón de BTU, entre 4 y 5 veces el costo del gas de red, lo que ACNOA describe como “pérdida pura” e imposible de trasladar al precio de exportación.
En un comunicado de prensa la Unión Industrial de Tucumán también expresó su preocupación por las restricciones de gas al sector productivo: “La Unión Industrial de Tucumán (UIT) manifiesta su profunda preocupación por las restricciones en el suministro de gas natural que afectan a las industrias del Norte Argentino, una decisión que compromete la producción, el empleo y la competitividad de las economías regionales”.
En dicha misiva, los tucumanos expresaron que les “resulta difícil comprender que, sin registrarse temperaturas extremas que justifiquen una situación de emergencia, nuevamente el Norte sea el principal perjudicado por las limitaciones del sistema energético”.
Según explicaron, esta situación obliga a numerosas empresas a afrontar costos extraordinarios, llegando incluso a pagar por gas importado valores cercanos a los 27 dólares por millón de BTU, mientras en otras regiones del país ese mismo insumo ronda los 3 dólares.
“Desde la UIT valoramos las gestiones que viene realizando el Gobierno de la Provincia para defender los intereses de la industria tucumana y procurar alternativas de abastecimiento. Sin embargo, entendemos que la solución definitiva depende de decisiones que debe adoptar el Gobierno nacional”, dijeron los industriales tucumanos.
En ese sendero, los azucareros y sus pares se hacen una pregunta concreta: “¿Quién se beneficia con este esquema que obliga a las industrias a pagar un gas hasta nueve veces más caro?”. Ellos mismos respondieron: “Es indispensable despejar cualquier duda y garantizar absoluta transparencia en el funcionamiento del mercado energético. Las empresas y los trabajadores del Norte no pueden ser quienes soporten las consecuencias de decisiones que afectan la producción nacional”.
El industrial azucarero tucumano Jorge Rocchia Ferro también cuestionó el esquema vigente: “Son 100.000 personas que no van a poder trabajar. Entendemos que hay algo poco claro, que no es transparente. Tenemos gas a poco más de 2 dólares en el sur, a 9 dólares para exportación, a 3 dólares en Buenos Aires, y nosotros debemos pagarlo entre 15 y 25 dólares el millón de BTU. Entonces, hay algo que no está claro. Alguien está ganando mucha plata”.
“Nosotros, para la economía argentina, somos contrapeso, no somos nada positivo, no nos escuchan, no nos dan ningún tipo de aliciente, y encima nos están cortando un suministro que es central en la industria cítrica, que con la con la azucarera son cíclicas. Entonces, el día que se pierde, chau, se pierde, no lo recuperas nunca más”, dijo Rocchia Ferro, quien además adelantó que ya hay ingenios paralizados.
“La industria no puede seguir siendo la variable de ajuste. Argentina necesita reglas claras, infraestructura y previsibilidad para producir, invertir y generar empleo. Las economías regionales merecen las mismas condiciones de competitividad que el resto del país”, resaltaron los industriales tucumanos.




