Esta semana el presidente Donald Trump firmó un decreto para promover la agricultura regenerativa en EE.UU., el cual tiene como propósito principal la implementación de tecnologías de procesos destinadas a reducir la dependencia de insumos químicos y preservar los suelos.
El decreto ordena a la Secretaría de Agricultura (USDA por sus siglas en inglés), al Secretario de Salud y Servicios Humanos (HHS) y a la Agencia de Protección Ambiental (EPA) que fomente la investigación, la innovación y las asociaciones público-privadas orientadas a consolidar la agricultura regenerativa con la meta de “Hacer que EE.UU. vuelva a ser saludable”.
También requiere que esos organismos desarrollen un marco de investigación y evaluación para mejorar la comprensión de las exposiciones químicas acumulativas en el suministro de alimentos por medio de la utilización de nuevos enfoques científicos.
“Hacer que EE.UU. vuelva a ser saludable comienza con la comprensión de que la salud comienza mucho antes de que alguien entre al consultorio de un médico”, dijo el secretario del HHS, Robert F. Kennedy Jr, por medio de un comunicado. “Comienza con los alimentos que comemos y la forma en que se producen”, resaltó.
El HHS anunció que lanzará el “Gran Premio de los Institutos Nacionales de Salud” para acelerar métodos innovadores para evaluar, diagnosticar y abordar las exposiciones químicas acumulativas y ordenará a la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada para la Salud (ARPA-H) que priorice la investigación en tecnologías que reduzcan la dependencia de herramientas químicas de protección de cultivos.
En el marco de lo dispuesto por el decreto de Trump, esta semana el USDA –luego de una extensa espera– finalmente publicó la norma definitiva sobre “Materias Primas Regenerativas”, la cual resulta indispensable para que los productores estadounidenses puedan monetizar las buenas prácticas agropecuarias.
“La norma del USDA sobre materias primas regenerativas otorga hoy el control a los productores, no a los burócratas de Washington. En lugar de imponer mandatos, estamos creando oportunidades de mercado, ya que quienes opten por implementar prácticas regenerativas tendrán nuevas oportunidades para obtener precios superiores, reducir sus costos de insumos, mejorar la salud del suelo y fortalecer la rentabilidad a largo plazo de sus empresas”, declaró la secretaria de Agricultura, Brooke L. Rollins.
En enero de 2025 comenzó a regir en EE.UU. un nuevo programa, denominado 45Z, destinado a subsidiar la producción de biocombustibles en esa nación.
Mientras que el régimen anterior establecía créditos fiscales en base a parámetros nomimales, el nuevo esquema determina que, para poder obtener los créditos fiscales, las industrias de biocombustibles deben emplear cultivos con “baja intensidad de carbono”. Esta semana, a partir de los resultados obtenidos en un programa piloto, se publicó un documento de 101 páginas que determina la metodología para realizar ese cálculo.
El USDA también puso a disposición una “Calculadora de Intensidad de Carbono de Materias Primas” (USDA FD-CIC) para ayudar a los productores a cuantificar prácticas regenerativas como el empleo de cultivos de cobertura, siembra directa y gestión eficiente de nutrientes.
La norma establece un marco para conectar las prácticas agrícolas regenerativas con nuevos mercados dentro de la cadena de suministro de biocombustibles para maíz, soja, sorgo y colza. Esos estándares, además de prácticas agronómicas, incluyen criterios de trazabilidad y mantenimiento de registros para la realizar de auditorías.
“Felicitamos a la secretaria Rollins y al USDA por finalizar la norma de Materias Primas Regenerativas, que abrirá un nuevo mercado de soja de alta calidad al capacitar a los productores para generar materias primas para biocombustibles con valor agregado mediante prácticas conservacionistas”, declaró Scott Metzger , presidente de la Asociación de Productores de Soja de EE.UU. (ASA).
“Por primera vez, la norma de Materias Primas Regenerativas del USDA garantizará que el crédito fiscal para biocombustibles 45Z no solo beneficie a los productores de biocombustibles, sino también a los agricultores que producen materias primas regenerativas para biocombustibles en sus propias explotaciones”, añadió.







de la nota resumen : practicas de conservacion de suelos para subsidiar biocombustibles.
En America del Norte y Europa se hacen muchos estudios explicando medidas, historias , resultados, o sea elementos necesarios para futuras decisiones.
Para los estudiosos de historia , economia, periodismo, deberia ser un lugar de consulta.
Lo seria tambien los trabajos hechos en Rusia, China, Africa, si tuvieramos acceso al idioma, Leer lo que ocurre en otros paises de latinoamerica tambien ayuda.
Estamos produciendo energia desde el suelo agricola. Generalmente de areas marginales puestas a produccion. Esos suelos desaparecerian para la agricultura sin compromiso de conservacion.