El gobierno nacional sigue dando señales inequívocas de que los biocombustibles pasaron a liderar los temas prioritarios de la agenda de trabajo.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, recibieron este viernes en Casa Rosada a autoridades de Agricultores Federados Argentinos (AFA), encabezadas por su presidente, Darío Marinozzi.
Durante el encuentro, se presentó el proyecto para la construcción de una planta de bioetanol, una iniciativa que contempla una inversión superior a los 150 millones de dólares y que apunta al agregado de valor en origen, la generación de empleo y el fortalecimiento del desarrollo productivo.
Asimismo, se abordaron los lineamientos del proyecto de ley de biocombustibles enviado recientemente al Congreso por el Poder Ejecutivo para su pronto tratamiento.
La mesa de trabajo contó también con la presencia del diputado nacional por Mendoza y presidente de la Comisión de Energía y Combustibles de la Cámara de Diputados, Facundo Correa Llano, y del diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires, Andrés Leone.
“Ha sido una reunión sumamente positiva y constructiva. Sentimos una excelente receptividad por parte de Karina Milei y los funcionarios, quienes escucharon con mucha atención el potencial que tiene nuestro proyecto de una planta de bioetanol”, declaró Marinozzi al finalizar el encuentro.
“Nos transmitieron un fuerte respaldo institucional y nos entusiasma ver que compartimos una misma visión sobre la importancia de potenciar los biocombustibles en el país. Volvemos muy confiados y con la certeza de que este proyecto estratégico se convertirá pronto en una realidad para beneficio de todos nuestros productores y del desarrollo productivo nacional”, resaltó.
Agricultores Federados Argentinos SCL (AFA) es la cooperativa agropecuaria de primer grado más grande de Argentina y una de las más importantes del mundo. Se fundó en 1932 y asocia de manera directa a más de 30.000 productores agropecuarios. Cuenta con oficinas comerciales, centros de distribución y plantas de acopios en 130 localidades de 10 provincias, empleando de manera directa a más de 1700 personas.
Cuenta con una capacidad de acopio propia de 3.200.000 toneladas, siendo el de mayor capacidad de almacenaje del país. Gracias a su planificación y potencia logística, en 2025 logró acopiar 6.800.000 toneladas.






Por fin nadamos a favor de la corriente.
Sin dudas el nuevo proyecto presenta aspectos superadores respecto a la legislación vigente. Sin embargo, su éxito depende de cuestiones que deberían debatirse previamente a su sanción, para que evitar que se desvirtúe su efectividad en la etapa de reglamentación en la que prevalecen los intereses petroleros. Hay que definir aspectos que hacen al federalismo, por ejemplo, que el precio de referencia para las licitaciones siga basándose en las destilerías, sin afectación por la dispersión geográfica de sus zonas de producción. Otro aspecto importante es que el pretendido techo de precios para el bioetanol, en lugar de basarse en valores FOB de mercados de referencia, se establezca en base CIF-Buenos Aires, incluyendo los principales beneficios que reciben localmente sus productores. Además, conviene dejar bien establecido cómo funcionará la flexibilidad para cambiar el mix obligatorio en momentos que convenga priorizar la seguridad energética habida cuenta que hay una enorme flexibilidad tecnológica y estructural para intercambiar fósiles con bios. O también, para el pretendido marco de competencia abierta con precios libres, sobre todo para los flex-fuel, correspondería compensar la menor densidad energética del bioetanol con la reducción de entre 70% al 90% de las emisiones respecto a la nafta fósil, definiendo cláusulas para establecer un diferencial impositivo que equilibre ambos aspectos, haciendo cargo también a los usuarios directos de los efectos ambientales que afectan a todos. Actualmente el mismo cubre menos de la quinta parte de los costos de remediación de las emisiones fósiles.