Aunque tiene una gran tradición en la provincia, la producción de llamas en Catamarca enfrenta, desde hace tiempo, distintos obstáculos para mantenerse a flote. Concentrada principalmente entre pequeños ganaderos -que manejan rodeos muchos menores a los que tienen, por ejemplo, provincias como Jujuy-, esa actividad se encuentra con poco desarrollo en infraestructura y precios bastante deprimidos, a pesar de la calidad del producto obtenido.
Es en ese marco que miembros de la Cátedra de Economía, de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Catamarca, trabajan en un proyecto que apunta a revalorizar y posicionar la fibra de ese animal, para que sea tratada en el mercado como una de especialidad.
“Esta fibra no es tomada como la de vicuña. Y aunque son diferentes por cuestiones fundamentales, no dejan de ser de especialidad por su escasez, finura y color. El productor en Catamarca, además de ganadero es hilandero y artesano. Él compone muchos de los eslabones de la cadena de valor de esta fibra, y termina vendiendo su producto a precios que no tienen nada que ver con esta especialidad”, explicó a Bichos de Campo Eugenia Murat, especialista en agricultura familiar de esa Universidad.
En ese contexto, el pequeño productor queda desprotegido frente a los acopios e industrias de hilado, que son las que deciden el precio de la fibra. En muchos casos, incluso, se ven obligados a reconvertirse a otra actividad.
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Por ese motivo es que se presentó un proyecto para desarrollar un sistema de información de precios y mercados sugeridos, similar al desarrollado para la lana de oveja a través del Pro Lana.
“Ellos tienen el Sistema de Información de Precios y Mercados (SIPyM), donde se colocan los atributos que uno debe ofrecer en términos de finura, largo de mecha, rinde en peine, etc. Si logramos crear una herramienta de este estilo, que sea usada por productores o agentes de los organismos públicos, podríamos lograr una mejora para esta fibra. Creemos que si se difunde, la unión hace a la fuerza”, señaló Murat.
El indicador, que comenzará a ser desarrollado este año, busca abarcar a todas las provincias productoras de llama del NOA.
“Las realidades en la región son distintas, pero creemos que si empezamos por acá y le seguimos poniendo garra va a funcionar. Va a llevar tiempo, prueba y error como en toda investigación, pero tenemos la esperanza de que esto pueda ser usado por todo el NOA”, destacó la especialista.




