El INDEC acaba de publicar su informe anual sobre complejos exportadores y dejó un dato que, para el agro, es central: en 2025 la Argentina exportó bienes por 87.111 millones de dólares, un 9,3% más que en 2024, y el 93% de ese total estuvo explicado por complejos productivos.
Es decir, cadenas organizadas alrededor de materias primas que, en su mayoría, nacen en el campo y se industrializan antes de salir por los puertos.
En un año donde el índice de precios cayó 0,6% pero las cantidades crecieron casi 10%, la mejora del valor exportado fue claramente volumétrica. Y dentro de ese movimiento, los complejos agroindustriales volvieron a ser columna vertebral.
El ranking lo encabeza, sin sorpresas, el complejo soja, con 21.442 millones de dólares, equivalente al 24,6% de todas las exportaciones argentinas. Le sigue el complejo petrolero-petroquímico (13,5%) y luego el automotriz (10,1%). Pero si se amplía la mirada, entre soja, maíz, trigo, carne bovina, girasol, lácteos, pesca, maní, cebada, limón, peras y manzanas, yerba mate, arroz, ajo, garbanzos y el resto de las economías regionales, el entramado agroindustrial domina claramente la escena.
Los diez principales complejos (soja, petrolero-petroquímico, automotriz, maicero, oro y plata, carne y cuero bovinos, triguero, girasol, pesquero y lácteo) concentraron el 77,7% de las ventas externas.
El complejo soja no solo explicó uno de cada cuatro dólares exportados, sino que además creció 9,2% interanual y generó una balanza comercial superavitaria de 18.897 millones de dólares.

El 74,8% de las ventas correspondió a manufacturas de origen agropecuario: harina y pellets (39,9% del complejo) y aceite de soja (33,7%). Los porotos representaron 22,9%.
Según el organismo oficial, tanto harina como pellets de soja se dirigieron mayoritariamente a los siguientes destinos: Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), por un valor de USD 2.333 millones; Unión Europea, USD 2.232 millones; y Medio Oriente, USD 1.340 millones.
Para el aceite de soja, los principales mercados fueron India, con ventas por USD 3.712 millones; “Resto de ALADI” (Asociación Latinoamericana de Integración), USD 727 millones; y USMCA (México, Estados Unidos y Canadá), USD 412 millones.
Los porotos de soja tuvieron como principal destino a China, al exportarse a este mercado USD 4.586 millones. Por último, las exportaciones de biodiésel se dirigieron en su totalidad a la Unión Europea, por un valor de USD 322 millones.
El complejo maicero exportó 6.660 millones de dólares (7,6% del total), aunque cayó 8,3% interanual. El 98,4% fue maíz en grano. ASEAN, el “Resto de ALADI”, el Magreb y Medio Oriente concentraron la mayor parte de los envíos.
El complejo triguero mostró una recuperación marcada, explicada en parte con la cosecha récord que se registró en diciembre pasado: 3.649 millones de dólares, con una suba del 32%. Bangladesh, Brasil e Indonesia encabezaron las compras. El 89,2% fue trigo sin procesar y el resto productos derivados. Brasil absorbió el 36,4% del total.
Uno de los datos más llamativos del informe fue el crecimiento del complejo girasol: 2.175 millones de dólares y un salto interanual de 49,7%, muy por encima de los registros trigueros que tuvieron un año excepcional. El aceite explicó el 82,2% del total. India fue el principal destino, seguido por países de Medio Oriente y del resto de América Latina.
El complejo carne y cuero bovinos exportó 4.727 millones de dólares (+24,2%) y alcanzó niveles récord. El 91,8% fue carne. China lideró con 1.990 millones, seguida por la Unión Europea y Estados Unidos. Aquí aparece una señal estructural, pesto que el índice IHH fue 0,22, uno de los más altos entre los agroindustriales, lo que refleja una fuerte concentración en pocos mercados.
Con 1.522 millones de dólares (+18,9%), el complejo lácteo tuvo en Brasil su principal comprador (610 millones). Argelia y Chile completaron el podio. La leche en polvo fue el producto dominante (38,7%).
El complejo pesquero aportó 2.091 millones (+3,9%), con fuerte protagonismo de crustáceos y moluscos (71,1%). China y España fueron destinos centrales.
Entre las economías regionales, se destacaron: Maní: 1.228 millones (+2,8%), con la Unión Europea como principal mercado. Cebada: 1.081 millones (-10,8%), con Brasil y Arabia Saudita concentrando más del 60%. Limón: 510 millones (+15,8%), con liderazgo en aceites esenciales y jugos, y la Unión Europea y Estados Unidos como grandes compradores. Peras y manzanas, yerba mate, arroz, ajo, garbanzos, miel y arándanos también sostuvieron exportaciones, aunque con montos menores y variaciones dispares.
El complejo exportador de uva registró una caída destacable. En este caso las exportaciones totales sumaron USD 903 millones, representaron 1,0% del total y disminuyeron 3,7% respecto al año 2024. El 72,1% correspondió a vinos; 14,6% a jugo de uva; 10,1% a uvas secas, incluidas las pasas; y el resto se distribuyó en otras exportaciones.
En un escenario completamente distinto, el complejo forestal encontró un crecimiento marcado, luego de la caída del mercado interno, que obligó a los aserraderos a recurrir a las exportaciones para subsistir.
Este complejo representó el 0,9% de las exportaciones totales, que sumaron USD 821 millones y registraron un incremento interanual de 10,3%. El 43,1% correspondió a productos celulósicos-papeleros (principalmente pasta química de madera de conífera; y papel y cartón); el 37,4%, al sector maderero (madera aserrada de pino; y madera de coníferas perfilada); y el 19,5% restante, a otras exportaciones forestales (mayoritariamente extracto de quebracho).
Las exportaciones del complejo azucarero fueron de USD 439 millones, con una suba interanual de 3,9%. Se destacaron azúcar y melaza, con 67,1% de participación; golosinas, chocolate blanco y otros artículos de confitería sin cacao con 17,1%; y alcohol etílico, 15,8%
Además, el complejo porotos exportó por un valor de USD 311 millones, con un incremento interanual de 53,1%. La mayor parte de las ventas correspondió a porotos comunes, secos y desvainados.
El complejo olivícola fue otro que registró una brusca caída: Las exportaciones del totalizaron USD 201 millones. Se registró una caída interanual de 37,6%, y las ventas del complejo representaron el 0,2% del total exportado.
Por su parte, el complejo equino sumó USD 69 millones, y las ventas fueron 1,6% superiores respecto al año 2024. Del total, el 67,1% correspondió a carne de la especie caballar; y 32,9% a caballos vivos.





