“Imagínate que hasta nuestro presidente clona. Sus perros son clonados”, había dicho Adolfo Cambiaso en una entrevista con El Mercurio cuando destacaba las ventajas de esta práctica en el deporte.
Así como Milei lo hizo con Conan, del cual se obtuvieron sus hijos de cuatro patas, Conan, Murray, Milton, Robert y Lucas, Cambiaso fue uno de los precursores de la clonación en el polo. Fue un proyecto que se gestó en la final de Palermo de 2006, cuando su histórico caballo, Aiken Cura, sufrió una fractura y decidió guardar material genético para reproducirlo. Diez años más tarde ganaba el Abierto Argentino con seis ejemplares clonados.
Milei y Cambiaso no sólo comparten cercanía con la clonación, sino también clonador, pues ambos trabajaron con la misma empresa. Y ahora comparten gobierno, porque el reconocido polista de La Dolfina acaba de ser declarado embajador “extraordinario y plenipotenciario” del país.

A través de un decreto publicado hoy en el Boletín Oficial y firmado por el presidente Javier Milei y el canciller Pablo Quirno, Adolfo Cambiaso desempeñará un puesto de embajador ad honorem, con fines de impulsar el deporte y las acciones turísticas puertas afuera.
La figura no supone su incorporación al cuerpo permanente del Servicio Exterior ni una embajada ante un país, como tampoco erogaciones presupuestarias. Se trata de un puesto simbólico a través del cual Cambiaso deberá “contribuir a la promoción internacional del deporte argentino, en particular del polo, como plataforma para fortalecer la imagen y el posicionamiento internacional del país”.
En ese sentido, desde el gobierno destacaron que el fin último es que eso contribuya a incrementar las exportaciones de bienes y servicios, generar oportunidades de negocios y favorecer el desarrollo del turismo.

Respecto a la figura elegida, un referente indiscutido del polo a nivel mundial, el decreto señala que “sus méritos deportivos y su proyección internacional lo convierten en una figura idónea para contribuir a la difusión de los valores del deporte argentino y al fortalecimiento de la presencia del país en el exterior”.
Lo cierto es que Cambiaso también comparte con el presidente una cercanía muy concreta con la clonación, que en su caso fue con fines deportivos y, para Milei, para tener varios ejemplares de su mascota, que se presume fallecida desde 2017.

Incluso, ambos trabajaron con la misma firma. Cambiaso conformó su equipo con Crestview Genetics, el empresario estadounidense Alan Meeker -al que luego denunció por la venta de sus clones a terceros- y al argentino Ernesto Gutiérrez. Para las primeras clonaciones recurrieron a Viagen, la empresa texana que pocos años más tarde hacía sus primeros trabajos con perros con los mastines ingleses de Milei.
Una investigación de CNN revela que los representantes de Viagen no esperaban que salieran tantos ejemplares para el actual presidente. “De alguna forma, nos excedimos y obtuvimos cinco cachorros. Por suerte, Milei estaba contento”, comentaba uno de ellos.





