La empresa Huergo Cereales atraviesa un momento crítico y los productores agropecuarios de la zona se encuentran en alerta máxima ante la incertidumbre financiera que rodea a este tradicional acopio.
La firma atraviesa turbulencias debido a cheques rechazados, deudas multimillonarias y una situación de incertidumbre respecto de su futuro inmediato. Los principales perjudicados son los productores de la zona, que entregaron trigo en diciembre y no recibieron pago por la mercadería, lo que derivó en medidas judiciales.
La incertidumbre es mayúscula debido a que los productores afirman que los silos del acopio se encuentran vacíos, lo que hace pensar que la empresa no tendría con qué hacer frente a las deudas contraídas.
Según registros del Banco Central de la República Argentina, en los últimos dos meses se duplicó la cantidad de cheques rechazados. Actualmente la empresa acumula 440 documentos impagos por 2.443 millones de pesos y una morosidad bancaria cercana a los 5.300 millones.
La situación se destapó a principios de año, cuando algunos productores contaron el problema a Bichos de Campo. Por estas horas, el conflicto sumó un nuevo nivel de incertidumbre, que llevó a damnificados a explorar nuevas líneas de investigación.
Una de las hipótesis que circula en la zona y que ya forma parte de presentaciones judiciales apunta a la estructura societaria de la firma. Fuentes vinculadas a los damnificados señalaron que se investiga si uno de los socios habría comprado la participación del otro utilizando fondos que corresponderían a los productores por operaciones con cereal.
Hasta ahora, ninguno de los responsables de la empresa quiso hacer declaraciones a este medio para aclarar la situación.
El periodista local Diego Magrini, que sigue de cerca el caso, señaló que esta hipótesis comenzó a circular en la ciudad y está siendo analizada por abogados que representan a productores damnificados.
Según este relato, la operatoria giraría en torno a un mecanismo informal conocido en el ambiente como “cereal eterno”, granos que la empresa acopiadora iba comercializando parcialmente campaña tras campaña, dejando siempre un remanente sin vender. Ese stock residual habría funcionado como una reserva financiera permanente.
La sospecha es que ese remanente, acumulado durante años, podría haber sido utilizado para financiar la compra de la participación societaria de uno de los socios. Una de las líneas bajo análisis sostiene que el actual dueño habría adquirido la parte de su socio utilizando recursos de la propia operatoria —posiblemente mediante la liquidación de granos— en lugar de fondos personales.
Los granos ya no existen físicamente. El problema es patrimonial y el faltante constituye el núcleo del conflicto.

En diciembre de la última campaña se habría realizado la cosecha con los silos completos. Sin embargo, hacia los primeros días de enero las instalaciones aparecieron vacías. Testimonios recogidos en la zona señalan que durante las noches se cargaban camiones y, posteriormente, se constató que no quedaban existencias. Además del grano recientemente entregado, tampoco estaría el remanente histórico que permanecía sin comercializar. Ese stock —que podía representar entre un 30% y 40% acumulado de campañas previas— también habría desaparecido.
La falta de información oficial y el hermetismo predominan. El vocero de la firma evitó brindar precisiones. No obstante, ante consultas informales, dejó abierta la posibilidad de que se busque una salida estructural, que podría incluir la venta de la empresa. Al respecto, el funcionario explicó a Magrini que la empresa se encuentra negociando con un grupo inversor con el objetivo de dar continuidad a la operatoria.
De acuerdo con su versión, los sueldos del personal se encuentran al día, mientras que persisten las deudas con productores, transportistas y proveedores. En ese sentido, explicó que la posibilidad de alcanzar acuerdos con esos acreedores dependería de la intervención de un tercero que asuma la continuidad del negocio y permita encauzar las negociaciones.

Huergo Cereales S.R.L. es una firma dedicada al acopio de granos que lleva más de veinte años operando en la región. Sus raíces están en las localidades de Palemón Huergo y Coronel Mom, donde fue fundada originalmente por productores agropecuarios locales.
Tras el fallecimiento de los socios fundadores, las acciones de la empresa se fueron transfiriendo paulatinamente, hasta quedar bajo el control de dos personas de Chivilcoy, quienes no tenían experiencia previa en el rubro del acopio y adquirieron sus participaciones a los dueños originales o a sus herederos.
A lo largo de estos años, Huergo Cereales mantuvo una actividad constante y habitual en el área, enfocándose principalmente en el almacenamiento y comercialización de granos.
También incursionó en la comercialización de insumos agrícolas, en muchos casos mediante operaciones de canje, una práctica habitual entre acopios del interior bonaerense.





