Luego del “baldazo de agua fría” proporcionado por un informe desfavorable del USDA, este miércoles los valores de los contratos agrícolas en el CME Group (“Chicago”) detuvieron a caída por razones que son preocupantes a una escala global.
“Por favor, refúgiese y tenga cuidado, las bombas comenzarán a volar en cualquier momento”, señaló el presidente de EE.UU., Donald Trump, en redes sociales.
“EE.UU: está retirando cientos de tropas de la base aérea Al Udeid y otras bases en Medio Oriente a medida que aumentan las tensiones con Irán. Se está trasladando personal para reducir el riesgo ante posibles represalias si EE.UU. bombardea Irán. Esto no es un ejercicio de rutina. Esto es preparación”, añadió.
Más allá de las implicaciones que podrían derivarse de un conflicto militar de gran magnitud en Medio Oriente, en lo que concierne a las materias primas en general y las agrícolas en particular se trata de una región clave para garantizar el flujo comercial a nivel planetario.
Un conflicto militar en la región podría encarecer por demás los fletes que pasan por el Canal de Suez o incluso inhabilitar el uso de esa ruta comercial marítima por algún tiempo.
Los mayores perjudicados en tal escenario serían Rusia, Ucrania y la Unión Europea, cuyos embarques podrían experimentar ralentizaciones y obstaculizaciones, lo que derivaría en una ventaja competitiva de las naciones americanas agroexportadoras.
Si bien es muy difícil predecir el desenlace de un conflicto tan complejo, lo cierto es que la incertidumbre al respecto ya comenzó a poner un freno al proceso bajista iniciado esta semana por el informe del USDA, el cual fue potenciado por el accionar de fondos agrícolas que operan en el CME Group.
Un informe del USDA lanzó un dardo bajista contra las cotizaciones de la soja y el maíz en EE.UU.






