Las autoridades chinas y argentinas mantendrán una reunión esta noche para avanzar en la definición del cupo de exportación de carne recientemente asignado. Así lo adelantaron los exportadores, que esperan mayores precisiones respecto de esas 511 mil toneladas anunciadas por el gigante asiático en el marco del proceso de salvaguardia.
“China y Argentina deben decidir quién y cómo se administra la cuota”, dijo Mario Ravettino, titular del Consorcio ABC. “De las 511 mil toneladas adjudicadas ya se le vendieron este año 110.000, así que el reparto será sobre el resto”, explicó a continuación.
Desde la entidad indicaron que los funcionarios nacionales acercaron a sus pares asiáticos un documento en el que solicitan “que se designe al organismo correspondiente para informar la forma en que se adjudicará y las plantas habilitadas”.
Además, “se ofrecen garantías sobre el cumplimiento mediante un certificado sanitario y aduanero tripartito, para que se pueda corroborar que se está cumpliendo con el volumen y que lo que supere el tonelaje pague el 55% de arancel”.
Respecto del mecanismo de reparto, hay varias posiciones entre los operadores locales. Algunos exportadores, los que más venden a ese mercado, piden que se utilice el criterio de “antecedentes exportadores” o past perfomance a ese mercado.
Otros quieren que prime ese criterio pero anclado a las divisas generadas en el último año y no al volumen. Esta postura la defienden quienes venden carne kosher a Israel, a Estados Unidos y a Europa, y no quieren perder su participación con China o esperan ganar algo más de cupo.
“Los chinos pusieron en la salvaguardia que se tendrá en cuenta el compromiso exportador que tuvieron los frigoríficos, por los incumplimientos que hubo de parte de algunos operadores”, señalaron desde el Consorcio ABC, lo que significa que se tomará en cuenta algún criterio referido a sus antecedentes.
Una versión diferente indica que del volumen total podría distribuirse la mayor parte, dejando un fondo de libre disponibilidad para repartir, una vez terminado el cupo, entre los que resulten mejores proveedores.
En paralelo, Ravettino se refirió a los aumentos que se registraron en los precios. Confirmó que las subas fueron de 300 a 400 dólares, lo que tiene que ver con el temor de los importadores chinos de quedarse sin carne desde Brasil.
A ese país se le dio un cupo de 1,1 millón de toneladas, contra las 1,5 que importó en 2025. Hasta ahora ya le vendió 400 mil toneladas.





