Dentro del mapa de empresas gigantes de proteína animal de China, New Hope Liuhe ocupa un lugar singular: no es solo un productor de carne sino, sobre todo, el mayor fabricante de alimento balanceado del país y uno de los mayores del mundo. Desde esa base industrial, que es el verdadero corazón económico del grupo, construyó un conglomerado agropecuario que integra nutrición animal, cría porcina y avícola, procesamiento de carne y operaciones en decenas de países.
La compañía fue establecida en 1998 en Mianyang, provincia de Sichuan, como la plataforma cotizante del grupo privado New Hope, fundado por el empresario Liu Yonghao, uno de los pioneros del capitalismo agroindustrial chino.

Desde el inicio, la lógica estratégica fue distinta a la de los productores puramente porcinos: en lugar de crecer primero en animales, el grupo se expandió en fábricas de alimento balanceado, capturando el eslabón más estable y menos volátil de la cadena. Esa decisión explica que, décadas después, la nutrición animal siga siendo su principal fuente de ingresos y el soporte financiero que permite sostener negocios más cíclicos como el porcino.
La escala productiva ilustra la magnitud del grupo. En 2024 New Hope vendió 16,52 millones de cerdos, ubicándose entre los tres mayores productores porcinos de las empresas cotizadas chinas. Sin embargo, su verdadera dimensión aparece en el negocio de alimentación animal: el grupo comercializó 25,96 millones de toneladas de alimento balanceado, distribuidas principalmente en aves (14,96 Mt), porcinos (8,67 Mt) y acuicultura (1,69 Mt). Ese volumen lo mantiene entre los principales fabricantes globales de alimento balanceado y lo convierte en un actor estructural en la demanda china de maíz y soja.

Históricamente, el alimento balanceado fue el núcleo del negocio y aún hoy sigue siendo su pilar dominante. Pero durante la última década la empresa avanzó con decisión hacia la producción porcina, en un proceso típico de integración vertical del agro chino: partir del insumo (los granos) para capturar valor en la proteína. Actualmente el grupo se organiza en dos grandes segmentos, nutrición animal y porcinos, con un peso creciente de este último en la estrategia de largo plazo.
La dimensión operativa del grupo se refleja también en su infraestructura física. New Hope cuenta con alrededor de 63.000 empleados directos y una de las mayores redes industriales de nutrición animal del mundo, con más de 600 plantas de alimento balanceado, más de 200 establecimientos porcinos propios y un centenar de plantas de procesamiento cárnico.

A diferencia de integradores puros, el grupo combina producción interna con granjas asociadas, aproximadamente en una relación 35/65, lo que explica su elevada dotación laboral y su presencia territorial. Sus operaciones se distribuyen en las principales regiones ganaderas de China (Sichuan, Shandong, Henan, Hebei y Guangdong) y en más de 30 países de Asia y África, donde el negocio dominante sigue siendo la nutrición animal.
En términos técnicos, los indicadores productivos reflejan el nivel de intensificación del sistema. En 2024 la empresa alcanzó 24,7 lechones destetados por cerda al año, con 10,8 por camada, una supervivencia en engorde del 92% y un índice de conversión de 2,67, parámetros alineados con la ganadería industrial global. El costo de producción al destete se ubicó en torno a 290 yuanes por lechón.

La magnitud económica acompaña la escala física. En 2024 New Hope registró ingresos por 103.063 millones de yuanes (unos 14.300 millones de dólares) y una ganancia neta de 474 millones de yuanes (aproximadamente 66 millones de dólares). El margen neto, inferior al 0,5%, refleja el patrón típico del agronegocio chino de gran volumen y baja rentabilidad unitaria. A nivel patrimonial, el grupo reportó activos por 1,18 billones de yuanes (unos 164.000 millones de dólares) y un ratio de endeudamiento cercano al 69%, asociado a la expansión ganadera y a la integración de la cadena de proteína.

Ese fuerte apalancamiento no es inusual en el contexto institucional chino. Aunque es una empresa privada cotizada, New Hope está integrada en programas nacionales de seguridad alimentaria y financiamiento sectorial, incluyendo instrumentos vinculados a la “revitalización rural”. Este esquema híbrido, capital privado operando dentro de prioridades estratégicas estatales, caracteriza buena parte del proceso de industrialización ganadera de China.
El posicionamiento del grupo refleja también una transición estratégica en curso. Históricamente uno de los mayores productores de alimento balanceado del país, con cerca del 8% del mercado nacional, New Hope viene desinvirtiendo activos no estratégicos y concentrando capital en la expansión porcina, buscando aumentar el peso de la proteína animal en su estructura de ingresos. El objetivo implícito es acercarse gradualmente al modelo de integrador pleno que domina la nueva ganadería china.

Los datos parciales de 2025 muestran la continuidad de esa lógica de gran volumen y rentabilidad ajustada. En los primeros nueve meses del año la compañía acumuló ingresos por 80.504 millones de yuanes (11.180 millones de dólares) y una ganancia neta de 760 millones de yuanes (105 millones de dólares), casi cuatro veces superior al mismo período del año previo. El flujo operativo alcanzó 7.835 millones de yuanes (1.090 millones de dólares), mientras que los activos totales se mantuvieron estables en torno a 116.871 millones de yuanes (16.200 millones de dólares). La mejora de resultados responde principalmente al ciclo favorable del cerdo durante 2025, aunque la rentabilidad sigue siendo baja en términos estructurales para una empresa de esta escala.




