Aquellos que tuvieron la suerte de obtener en la presente campaña 2025/26 trigos con alta calidad y segregaron su mercadería lograron obtener “premios” enormes ante la escasez de cereal apto para panificación.
Los registros de ventas de trigo disponible, considerando operaciones con pago contra entrega en lo que va del presente año, muestran que se negociaron 6900 toneladas en un rango de valores de 380.000 a 410.000 $/tonelada para partidas con un nivel mínimo de gluten del 30%.
Además se registraron operaciones de trigo disponible por otras 8200 toneladas en un rango de precios de 350.000 a 379.000 $/tonelada para partidas que en general contaban con un nivel de gluten de al menos un 28%.
Se trata de un volumen ínfimo si se considera la enorme cosecha de 27,8 millones de toneladas levantada en esta campaña, según estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Un escalón más abajo aparecen ventas en el disponible por 19.300 toneladas en valores que se ubicaron entre 300.00 y 340.000 $/tonelada para partidas con un nivel base de gluten del 24-26%.
Si se toma la referencia del trigo condición cámara para exportación con entrega en el sur del Gran Rosario, que en el período cotizó en un rango general de 252.000 a 262.000 $/tonelada, es factible advertir la brecha de valores operadores.
Eso muestra que el nivel de “premios” que está abonando la industria molinera es exorbitante, lo que refleja que la disponibilidad de partidas de calidad es extremadamente limitada a nivel nacional.
La mayor parte de las operaciones de trigo de calidad se realizan con ventas en el sector noreste de la provincia de Buenos Aires, que es precisamente donde se concentra la industria molinera dedicada a elaborar harinas especiales.





