“Nuestros políticos nos están engañando”. Esa fue la frase que el coordinar de la entidad ruralista de España, Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, Luis Cortés, lanzó a la prensa ayer, durante un nuevo y masivo tractorazo en la ciudad de Madrid, que tuvo como punto de concentración la fachada del Ministerio de Agricultura.
La movilización, que involucró a 367 tractores y 2.500 productores (aunque los organizadores afirman que se alcanzó la cifra de 8.000 participantes), volvió a cargar las tintas contra el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, que en las últimas horas tuvo un nuevo avance con la aprobación del reglamento de salvaguardias por parte del Parlamento Europeo.

Si bien aquello introduce un mecanismo de vigilancia más estricto del acuerdo, a través del cual podrían suspenderse temporalmente los beneficios arancelarios previstos si se ven perjudicados los productores locales, para muchos aún no es suficiente.
“Hoy hay clausulas que no se cumplen, como es el caso del arroz importado”, señaló Cortés, que afirmó que de seguir adelante con el acuerdo se incurrirá en riesgos para la salud pública.
“Hoy sabemos que si compramos un filete, ese filete es sano. Con el acuerdo, podría estar hormonado”, sostuvo.
Por su parte, el presidente de la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi), Miguel Ángel Aguilera, denunció el “abandono” del campo por parte de la política, y lamentó la ausencia en la marcha de las asociaciones más tradicionales.
“Es muy triste que quienes deben servir al ciudadano nos dejen tirados”, señaló.
Por tal motivo, los organizadores, que calificaron a la protesta como un “éxito”, adelantaron que solicitarán una mesa de negociación directa con el Gobierno, excluyendo expresamente a organizaciones como Asaja, COAG y UPA, que no acompañarlos.

“Queremos sentarnos a negociar, pero con quienes estamos hoy aquí manifestándonos”, afirmaron.
Pero mientras la marcha se llevaba adelante, el presidente Pedro Sánchez optó por defender la validez del pacto, al que calificó como una “extraordinaria noticia”, que permitiría reducir la dependencia de mercados como el estadounidense y abastecer mejor al mercado interno.
El jefe del Ejecutivo también destacó la aprobación de las salvaguardias que buscan defender a los agricultores europeos.





