Las primas de exportación de la harina de soja argentina frente a los embarques brasileños se ampliaron hasta alcanzar el nivel más alto desde mediados de mayo pasado a partir de presión de demanda que están ejerciendo los importadores europeos ante la inminente entrada en vigencia del reglamento 1115 de la UE-27 sobre “Productos Libres de Deforestación” (EUDR).
El 29 de septiembre pasado la agencia Platts (integrante S&P Global Energy) relevó que la harina de soja FOB Rosario para embarque en noviembre próximo tenía un valor de 422,1 u$s/tonelada versus 416,1 u$s/tonelada el FOB Paranaguá (Brasil).
La última vez que la harina de soja argentina superó a la brasileña ocurrió en mayo de este año, cuando los retrasos de la cosecha provocaron un alza esporádica del valor del poroto, el cual se esfumó luego de que el grano comenzara a ingresar de manera plena al circuito comercial.
“La estructura actual del mercado es inusual, ya que la harina de soja argentina suele cotizarse con descuento respecto a los cargamentos brasileños, debido en gran medida a limitaciones logísticas y geográficas. La mayor parte de las exportaciones argentinas se realiza a través del corredor de exportación del Gran Rosario (Hidrovía), donde las restricciones de calado limitan el tamaño de los buques y la capacidad de carga”, destaca el informe.
La demanda de harina de soja argentina se intensificó desde finales de septiembre a medida que los importadores de la UE-27 buscan asegurar suministros antes de la fecha límite de cumplimiento del reglamento EUDR.
Argentina ya cuenta con una masa crítica de productores adheridos a la plataforma Visec, la cual asegura la trazabilidad de los embarques de harina de soja desde el campo hasta el puerto, requisito necesario para cumplir con las exigencias del EUDR. En Brasil esa metodología no tiene un grado de avance similar al registrado en la Argentina.
En ese marco, la entidad que agrupa a los elaboradores de balanceados para alimentación animal de la Unión Europea (Fefac) alertó a mediados del mes pasado que la aplicación del reglamento EUDR a partir de 2027 podría generar “un riesgo potencial de interrupción de la cadena de suministro de harina de soja”.
Un documento oficial de Fefac advierte que la UE-27 podría perder la capacidad de importar alrededor de 4,0 millones de toneladas de soja en 2027, lo que representa un 20% de las necesidad de compras.





