Se viene un cosechón de maíz temprano argentino y, como era previsible, los precios negociados ajustan hacia abajo, pero no se derrumban ¿Por qué?
Esta mañana Agroentregas indicó que ingresaron a las terminales de la zona de influencia de la ciudad de Rosario 3020 camiones cargados con maíz, una cifra sustancialmente mayor a la registrada en la misma fecha de los últimos dos años.
Como es esperable, la presión de cosecha está deprimiendo los valores del maíz disponible con entrega en Rosario, el cual ayer miércoles se negoció en un promedio de 239.397 $/tonelada en el sector sur del Gran Rosario (172 u$s/tonelada al tipo de cambio BNA comprador) y de 243.436 $/tonelada en el sector norte (175 u$s/tonelada).
Aquellos que están vendiendo mercadería a tales valores en el disponible sin cobertura alguna es evidente que están “mirando otro canal”, porque apenas unos días atrás hubo posibilidades de tomar precios de Maíz Rosario Marzo 2026 en el mercado A3 a niveles superiores a 183 u$s/tonelada.
El equipo técnico de la Bolsa de Comercio de Rosario estima un FAS teórico actual para el maíz Rosario disponible de 176,5 u$s/tonelada, el cual, si bien es mayor que el negociado, tampoco está muy lejos del mismo.
La clave, sin embargo, es visualizar la dinámica de la formación de precios del maíz en perspectiva. La Secretaría de Agricultura indica que al pasado 25 de febrero los exportadores habían comprado 15,9 millones de toneladas de maíz 2025/26, de lo cuales 4,3 millones permanecen con precio abierto (operaciones a fijar).
Sin embargo, los embarques registrados (DJVE) de maíz de la campaña 2025/26 suman apenas 3,28 millones de toneladas, lo que implica que los exportadores están comprados “hasta la manija” en el cereal. Es decir: no tienen ningún apuro por salir a comprar mercadería para cumplir con los embarques programados.
Esa circunstancia, ciertamente, representa un problema en el “mercado de cupos”, ya que la habilitación de los mismos en muchas situaciones no fluye con la agilidad requerida por aquellos tenedores de forwards 2025/26 que están cosechando grandes volúmenes del cereal.
Pero en términos de precios sí representa una noticia favorable, porque, sin ningún otro componente de demanda alternativa, la situación actual implicaría una destrucción brutal de los precios del maíz.
La razón detrás de la firmeza relativa de los precios del maíz reside en el poder de compra de los consumos, los cuales, en la actual coyuntura macroeconómica, transformaron la matriz de comercialización del maíz en el mercado argentino.
Si bien son los exportadores los que concentran la mayor parte del volumen operado, en el último año vienen librando una suerte de “guerra de guerrillas” contra numerosos competidores que, si bien individualmente son insignificantes, en conjunto comienzan a representar una amenaza para los encargados de originación de maíz de las grandes agroexportadoras.
El buen momento que están pasando los productores de proteínas cárnicas en general y vacuna en particular –un fenómeno de orden global– contribuye a consolidar ese escenario.








