En las localidades salteñas de Orán, Embarcación, Pichanal y Colonia Santa Rosa, la producción hortícola –signada principalmente por los cultivos de tomate y pimiento, aunque con presencia también de zapallitos, pepinos y berenjenas- atraviesa un proceso de fortalecimiento, tanto en sus niveles productivos como en su escala.
Así lo define Javier Mariani, dueño de la Semillera Don Antonio, con más de 30 años de presencia en el mercado. “Gracias a dios, los más chicos van siendo los medianos y los medianos van creciendo a grandes, es una zona muy productiva”, señaló el semillero en conversación con Bichos de Campo, destacando el acompañamiento que reciben los productores tanto de técnicos del INTA como de las empresas insumeras.
“Todos estamos interesados en que al productor le vaya bien, que el norte siga destacándose por sus materiales. Así que hay inversión y hay acompañamiento”, sostuvo. Prueba de esto es el incremento en la presencia de invernaderos y plantineras, que apuntalan la oferta de variedades hortícolas.
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Entre los rasgos más demandados por los productores se encuentran la resistencia a enfermedades y al calor, algo clave para lograr mercadería que resista los largos viajes hacia los mercados concentradores.
“Estamos bastante lejos, a 1.500 kilómetros, y muchas veces el traslado es donde el material debe acompañar. Y el cliente final es parte decisora de eso también. Por eso las variedades se adaptan”, afirmó Mariani.
Allí resulta clave el trabajo de los ingenieros, que realizan análisis de suelo, adaptación de semillas y monitoreo de calibres, para dar con productos que cumplan con los requerimientos del mercado.
“El productor es parte importante de ese proceso porque la mayoría de las empresas lo que realizamos son días de campo, con muestras de materiales a campo y en invernaderos. Ahí es donde se decide con qué variedades se trabajará en la zona. Hay un consenso con el productor porque uno desde lo comercial puede tener una mirada pero a campo se elige otra cosa”, reconoció el empresario.
-¿Le ven futuro productivo a esta zona?- le preguntamos.
-Sí, de hecho nosotros como semillería estamos a punto de inaugurar una plantinera que es una nueva etapa donde viene a solucionar muchos problemas al productor. Ya sale con el plantín directo. Se está construyendo en Pichanal y si dios quiere la estaremos inaugurando con mucha capacidad. Hay mucha confianza en el comercio nuestro, pero hay que traccionar, hay que seguir trabajando. El campo no va para nunca. Es una necesidad, es alimento para todos los días y a nosotros nos encanta hacerlo.




